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Opinión/ Creado el: 2020-02-05 03:08

Deshojando margaritas. Adiós vaquitas

Escrito por: Margarita Suárez Trujillo
 | febrero 05 de 2020

 

El gerente general de Starbucks, Kevin Johnson, acaba de anunciar que en las 31 mil tiendas que tienen en el mundo, no volverán a ofrecer productos con leche de vaca, sino con leches vegetales. Argumentan que quieren convertirse en un ejemplo de lucha contra el cambio climático, no sólo introduciendo leches vegetales, sino con una radical reducción de la basura que generan sus tiendas.

En adelante, todo lo que salga de un Starbucks se servirá en envases reciclables o compostables. La decisión de modificar sus exitosas fórmulas de cafés y meriendas se basó en un estudio contratado con la consultora de sostenibilidad Quantis, cuyo informe mostró que los lácteos que sirven son responsables del 21% de la huella de carbono del conglomerado.

La leche de vaca utilizada por la cadena está aportando 15,6 millones de toneladas métricas de gases de efecto invernadero. Los que consideran que ordeñar las vaquitas es maltrato animal, deben estar felices con esta noticia. Para peor de males, un informe de John Chambers, ex gerente de Cisco, vaticina que en 20 años comer insectos desplazará a las carnes provenientes principalmente de res y también de cerdo, toda vez que para Chambers la ganadería es una actividad que impacta negativamente el ambiente.

Según el personaje los insectos son una fuente de proteína para la dieta de la humanidad. Hay ya varias empresas trabajando el tema de la producción de insectos para alimentar a la gente. La compañía Aspire Food Group, ubicada en Texas, cultiva grillos para el consumo humano. La cadena suiza de supermercados Coop creó una línea de productos basada en insectos, en la que pueden encontrarse albóndigas y hamburguesas elaboradas con gusanos.

Según un estudio de Bloomberg, el mercado de insectos para consumo humano es de más de 400 millones de dólares al año. Las proyecciones indican que el mercado será de mil cuatrocientos millones de dólares en 2023. El mercado asiático de insectos para consumo humano es el mayor del mundo. Hay más de dos mil especies disponibles. Méjico es el país con el mayor número de especies de insectos comestibles, con 550 variedades. Como van las cosas, los animalistas tendrán mucho trabajo defendiendo a los pobres insectos que serán un platillo popular.