Deshojando margaritas: Análisis electoral
Por Margarita Suárez Trujillo
Vale la pena hacer un análisis del pasado proceso electoral. Me quito el sombrero ante el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien batió todos los récords en resultados. Hay algunos que intentan tapar el sol con un dedo minimizando el tema, pero eso es imposible, al pan pan y al vino vino. Quedó comprobado que la mayoría de los colombianos creen a pie juntillas en la palabra de Uribe y ese es talvez su activo más preciado. Iván Duque es un excelente candidato pero nunca sería igual en materia electoral sin el apoyo del expresidente. Ernesto Macías Tovar y Álvaro Hernán Prada impactaron con sus campañas a Senado y Cámara, respectivamente, pero no hubieran logrado elegirse sin el respaldo de Uribe. En el tema conservador me vuelvo a quitar el sombrero con la buena votación de Jaime Felipe Losada y sobre todo con Esperanza Andrade. Con 69.056 votos, logró que el Huila volviera a tener una mujer Senadora después de 30 años. Sus anteriores ejercicios proselitistas y su meritoria hoja de vida, le permitieron sembrar electorado. Su hermano Hernán fue clave en el proceso, pero nada habría pasado si ella no da la talla. La vimos batallando sin descanso, visitando los municipios del Huila y los rincones del país donde tenía respaldo. Lo de Rodrigo Lara Restrepo también fue apoteósico. En una campaña muy corta logró que el Huila le pusiera 22.651 votos de los 90.413 que le dieron la tercera votación de Cambio Radical. El caso de Rodrigo Villalba Mosquera también vale resaltarlo. No era fácil ganar una curul dentro del gran abanico del partido liberal. Quedó de 14 entre 14 elegidos, pero quedó. Me alegra. Conozco a Rodrigo desde muy joven y siempre lo he visto luchando, sin descanso ni tregua. Nada le ha sido fácil, se hizo a pulso, sin herencia política. En Cámara sorprendió el caso de Jorge Eduardo Géchem, quien figuraba elegido en los pronósticos. Al partido de la U le faltaron 1.993 votos para alcanzar el cuarto cupo. Los entendidos achacan la culpa a Ana María Rincón por no poner la carne en el asador en los últimos días. Dicen que cuando se vio perdida y presintió que sus votos sólo servirían para elegir a otro, se quedó quieta. No sé qué tan cierto sea, pero los resultados están a la vista.
