jueves, 09 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-04-11 03:20 - Última actualización: 2018-04-11 03:21

Deshojando Margaritas: Querer es poder

Escrito por: Margarita Suárez Trujillo
 | abril 11 de 2018

A propósito de la visita de Donald Trump a Colombia, cancelada a última hora por asuntos de Estado, vale la pena reflexionar sobre la conocida frase “querer es poder”. Viendo la serie en Netflix sobre el magnate, es fácil descubrir que este hombre aplica el dicho a pie juntillas. Incluso lo reitera en sus entrevistas y libros, donde muestra el ejemplo de cómo funciona el mundo. Trump ha logrado lo que ha deseado, su fortaleza mental es envidiable. Quiso ser Presidente del país más poderoso del mundo y ya lo es. Mucha gente dirá “es que tenía plata”. Pero no es eso. Por un tiempo estuvo más quebrado que un bulto de canela y su fortaleza mental lo levantó de sus cenizas como el ave Fénix. La historia que aparece en su libro “El Toque de Midas” escrito a cuatro manos con Robert Kiyosaki, demuestra que es más importante el deseo de hacer las cosas. Hay un capítulo que me dejó asombrada y es la historia del Hotel Gran Hyatt, situado en medio de la isla de Manhattan. Un sitio horrible donde junto a la estación estaba el viejo hotel Commodore. A Donald se le ocurrió a sus 27 años de edad, cambiar esa zona deprimente, donde se cometían crímenes, en un mejor lugar. Se empeñó en adquirir y remodelar el Commodore, lo cual logró sin invertir un dólar de su bolsillo. Los propietarios que habían desperdiciado millones en remodelaciones, debían seis millones de dólares en impuestos. Donald buscó un arquitecto que le hizo un proyecto fabuloso. Con la maqueta consiguió que el operador hotelero Hyatt, el mejor del país en ese momento pero que no tenía hoteles en Nueva York, se comprometiera a administrar las 1.400 habitaciones en calidad de socios igualitarios. Después de muchas vueltas logró conseguir una deducción fiscal por la propiedad durante 40 años. Compró el Hotel por diez millones de dólares, de los cuales dedujo seis millones de impuestos atrasados. La ciudad de Nueva York le vendió el hotel por un dólar, y ésta se lo arrendó durante 99 años. Obvio que ante el panorama planteado consiguió financiamiento de dos instituciones bancarias que le facilitaron el dinero. El nuevo hotel al que bautizó Grand Hyatt, se convirtió en un éxito abrumador. Sin duda, Donald Trump es un genio!!!


Comentarios