Desempleo crítico
Durante el presente mes todos los despachos del gobernador del departamento, de los 37 alcaldes huilenses y de los gerentes de las entidades descentralizadas del orden nacional, se encuentran atiborradas de personas desempleadas, que con su hoja de vida acuden a los nominadores para que les brinden una oportunidad laboral, a través de un nombramiento o un contrato de prestación de servicios o de obra pública. Es impresionante observar las filas que buscan la forma de tener una entrevista con estos funcionarios para recordarles, que de una u otra forma, contribuyeron y pertenecieron a los equipos de la campaña que los ayudó a elegir.
Desafortunadamente la fronda burocrática disponible en los mencionados Despachos no alcanza a satisfacer las aspiraciones de los miles de personas que están soñando con trabajar en cualesquiera de las modalidades laborales que ofrece la administración pública. Pero el dolor de cabeza lo padecen las personas que venían trabajando durante los últimos cuatro años en estas dependencias que quedan cesantes por los cambios que se generaron en las pasadas elecciones y que asumieron el pasado 1 de enero. Podemos inferir que, si 100 personas entran a trabajar, otras 100 quedan desempleadas.
La sociedad colombiana continúa sufriendo el peor flagelo social y económico por el creciente desempleo, que está afectando ostensiblemente el bienestar de las familias en este país. Cada vez que el Dane promulga mensualmente las cifras oficiales del mercado laboral, se ve reflejando la crisis en que se debaten por la falta de oportunidades laborales.
Desafortunadamente la aplicación incoherente de los instrumentos de la política macroeconómica en Colombia, están generando este marcado desequilibrio del mercado laboral que no vislumbra una solución a corto y mediano plazo, por los efectos que han tenido sobre su dinámica productiva.
Las familias padecen una profunda crisis social y económica que está afectando su bienestar, producto del accionar incoherente gubernamental. Las reiteradas reformas tributarias que se inventan los gobiernos de turno y que son aprobadas por conveniencia por parte del Congreso de la República, están preocupando seriamente a todos los gremios de la producción y a los consumidores, porque se está modificando periódicamente la estructura de los impuestos.
No nos debemos extrañar, cuando observamos encontrar nuevos locales vacíos en el entorno comercial, principalmente en la ciudad de Neiva, que reflejan la crisis económica y social que está padeciendo la población, por la falta constante de oportunidades laborales. Todo lo anterior contribuye para que esté presente este creciente desempleo en todo el país y que, en la ciudad de Neiva, se refleja diariamente en el drama que viven los hogares.
