Desarrollo Territorial Vs Desarrollo Comunitario
Un sueño compartido III
Por Juan Carlos Ramón Rueda
El desarrollo territorial no es excluyente al desarrollo comunitario y ambas tienen funciones complementarias. Es necesario aclarar las diferencias entre las dos líneas de pensamiento.
El desarrollo comunitario contiene proyectos concretos impulsados por comunidades organizadas y que generalmente nacen de la necesidad de resolver un problema o una necesidad básica. Mejoramiento barrial, recreación y deporte para los jóvenes, arreglo de espacios públicos, en fin, son muchas iniciativas que nacen del seno de una comunidad. En el sector rural las mingas para arreglar las carreteras o los acueductos rurales para resolver el acceso al agua, distritos de riego, mejoramiento de técnicas agrícolas para producir café o frutas, etc. Todas tienen la característica de solucionar problemas de la comunidad o de miembros específicos de esta. Pero los proyectos de desarrollo comunitario son deshilvanados entre si y no apuntan a resolver los problemas estructurales del territorio.
El desarrollo territorial, desarrolla una visión de transformación e incorpora todos los recursos y actores que hacen presencia con el fin de lograr una transformación alrededor de un objetivo común. Ahí es donde se complementan. Si hay una visión de desarrollo territorial que una el esfuerzo de todos, cada proyecto comunitario, en el barrio o en la vereda, así como las iniciativas de desarrollo urbano, las de emprendimiento, llámese ciudad inteligente, ciudad inclusiva, o las innovadoras como por ejemplo el gran proyecto que está de moda ahora en Neiva “Orange Centro Empresarial”, o la desgastada iniciativa de “Zona Franca Surcolombiana”, en resumen, toda iniciativa de desarrollo local, estará enmarcada dentro de la visión de desarrollo territorial y todos los actores del territorio sabrán exactamente qué hacer y cómo hacerlo cuando se plantee una nueva iniciativa. ¿La razón? El proceso de desarrollo territorial pasa por la concertación de una gran visión que marcará el camino de todas las demás acciones y de todos los actores. Ahí nace el proceso que lleva a la transformación.
La ONU ha establecido los objetivos de desarrollo sostenible y una nueva agenda urbana Hábitat III con acciones y metas que apuntan a solucionar los grandes problemas de nuestra sociedad. Son muchas cosas y técnicamente no es fácil cuando no hay recursos suficientes, pero ahí está el primer punto sobre el que hay que trabajar. Sin esta claridad, quien gobierna gasta los recursos con buenas intenciones, pero sin un norte. Mientras esto no cambie, no habrá un sueño compartido entre todos.
