Desarrollo sostenible y sustentable
Por: María del Carmen Jiménez
Este concepto aparece en 1987 con la publicación del Informe Brundtlan, que alertaba sobre las consecuencias medioambientales negativas del desarrollo económico y la globalización. Planteaba además la importancia de satisfacer las necesidades de la generación presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.
Infortunadamente estos términos son usados por muchos gobiernos del mundo, en distintos escenarios de la vida política, económica, social, pero poco aplicados porque ejecutan modelos de desarrollo en los que importa solamente el crecimiento económico a cualquier costo , el enriquecimiento de unos pocos , en detrimento del bienestar social colectivo y el cuidado del medioambiente.
Las necesidades humanas están determinadas social y culturalmente y el desarrollo sostenible requiere la promoción de valores que alimenten niveles de consumo que permanezcan dentro de los límites de lo ecológicamente posible, para conservar la sustentación de nuestro planeta para evitar la degradación y empobrecimiento de los recursos naturales.
Hoy más que nunca cobra vigencia la implementación del concepto de Desarrollo Sostenible como alternativa para mejorar la calidad de vida humana , sin rebasar la capacidad de carga de los ecosistemas que lo sustentan, para lograr la equidad, el equilibrio entre el bienestar económico , los recursos naturales y la sociedad.
Es urgente evitar que la vida en el planeta se comprometa. A pesar del dramatismo de los problemas planetarios diagnosticados en el informe Brundtland, referido en el acápite anterior tales como: el efecto invernadero, acidificación del medio ambiente , acumulación de residuos tóxicos y radioactivos, la deforestación, desertización, pérdida de suelos cultivables, extinción masiva de especies animales y vegetales, parece no surtir ningún efecto en la conciencia de los acumuladores y explotadores que ostentan el poder en muchas naciones incluida la nuestra. Por el contrario, promueven el crecimiento económico indiscriminado para su beneficio, la deforestación, el extractivismo, el glifosato, propagan falacias para hacer creer que los modelos de desarrollo que proclaman y ejecutan son los mejores.
El camino hacia el desarrollo humano sostenible es un proceso continuo e integral que debe permear a las sociedades y a las personas, en las que resulta esencial como lo plantea el PNUD, la generación de capacidades y oportunidades de, por, y para la gente con las que se acreciente la equidad para las actuales y futuras generaciones. Implica reducir a cero las intervenciones acumulativas y los daños irreversibles, respetar los saberes indígenas porque sus pueblos y comunidades desempeñan papel fundamental en la ordenación y conservación del medio ambiente. Ojalá los gobiernos del mundo y sus sociedades seamos capaces de construir una nueva racionalidad para la sustentabilidad desde lo económico, lo social y ambiental. La necesidad de hacer compatible el desarrollo con el medio ambiente está en el orden del día , pues éste, está amenazado y debe pasar a formar parte de la conciencia colectiva.
