lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-08-04 03:57 - Última actualización: 2019-08-04 03:58

Demasiado líder para tan pobre dirigencia

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 04 de 2019

Por Luis Humberto Tovar Trujillo

Desafortunadamente se le están pasando las horas al CD, para haber podido organizar un verdadero partido político acorde con la magnitud de su líder natural.

Partiendo de esa realidad indiscutible, podemos decir que, Uribe es demasiado líder para tan pobre dirigencia regional.

Se ha vuelto ese partido una verdadera cloaca pestilente, donde priman los intereses individuales de sus designados dirigentes, donde se pelean hasta por el aval de su progenitora y parientes, es decir, se convirtió en un reducto de privilegios de intereses personales, hasta de personas con expectativas de otros servicios personales o ya satisfechos, en fin, de todo tiene menos de ser un partido político.

Desafortunadamente esa fue la orientación que Uribe le dio al CD, un pagadero de servicios personales, a quien se subyugue para atender sus propios servicios, a quien haga la venia bendita, y quien no sea consecuente con el coro de aduladores de turno, por el contrario, no existe posibilidad de éxito en ese partido, repito, con mucho líder y escaso de dirigencia.

Grave error desde sus inicios, escoger los dirigentes regionales por consideraciones diferentes a la política, por cosas que pudieron y siguen transcendiendo a sus intereses personales, pero jamás que fueran los interpretes de regiones como la nuestra, donde se necesitan grandes dotes y escaso servilismo.

Creer que ser celios, abarca hasta la política, lo tenía en duda, dado que por esta región han pasado verdaderos tribunos, que dejaron huellas imborrables, no propiamente por corruptos, sino que con su inteligencia intervinieron e influyeron en la vida nacional, Luis Ignacio Andrade, Felio Andrade, Héctor Polanía, Plazas Alcid, Rafael Azuero, Rojas Garrido y muchos otros, que dejaron una estela de sabiduría e intervinieron para el bien del país y del Huila, sin miramientos distintos del bien común para la nación y la región.

Nunca hubo ostentación ni se vanagloriaban por sus vínculos con las altas dignidades del poder; siempre hubo estatura política para ser influyente en las grandes decisiones nacionales y regionales, nunca se dividió la nación y menos la región en cercanos excluyentes.

Hoy desafortunadamente, por esta conducta, se ha contribuido a polarizar aún más el país, tratando como extraños aquellos que supieron elegir a Duque, pero que, por esas mezquindades torpes del poder recién aparecido, llevan al gobernante a cometer errores que mucho daño le han hecho a la nación y a la región, convirtiéndose en acólitos del poder y así demostrar la cercanía con quien gobierna.

Flaco servicio y torpe aun el comportamiento, y no es extraño aun, de quien es miserable de corazón.