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Opinión/ Creado el: 2017-07-13 02:21 - Última actualización: 2017-07-13 04:00

Del sometimiento a la justica, a la JEP.

Escrito por: Julio Bahamón Vanegas
 | julio 13 de 2017

 “El reto del nuevo gobierno es lograr que la economía crezca fuerte y sostenidamente, se supere la pobreza y se construya equidad”. Álvaro Uribe Vélez.
En este frenesí en que muchos se encuentran convencidos de las “bondades y buena fe” de este remedo de paz,  se les ha olvidado  lo que fue, entre 1.990 y 1.998, la malograda Política de sometimiento a la Justicia inaugurada con bombos y platillos por el entonces Presidente Cesar Gaviria Trujillo y su ministro de Gobierno Humberto de La Calle, el de justicia Jaime Giraldo Ángel apoyada por el insidioso ministro de hacienda de la época, el crítico Rudolf Hommes, entre otras yerbas del pantano,  disque para combatir y someter a la institucionalidad al  capo de capos, Pablo Escobar Gaviria.  Cesar Gaviria dictó el decreto 303 de Sometimiento a la Justicia a finales de 1.990, que  recordamos  como el Proyecto Pablo Escobar Gaviria, elaborado con especial cuidado  a la medida del criminal.  Esta política  de sometimiento a la justicia fracasó e institucionalizó en el sistema penal el caos jurídico. “Promovió la desigualdad ante la ley he hizo que se sintiera que hay delincuentes con poder para negociar y obtener a cambio más que castigo, premios”. (El Tiempo Enero 12 de 1.995). En aquella época, la H. Corte Constitucional expresó su respaldo a la política de sometimiento a la Justicia, es cierto, pero finalmente señaló cuáles fueron los LIMITES INFRANQUEABLES en la concesión a la delincuencia organizada, llámense narcos, terroristas, bacrim, guerrilla de las Farc, o del ELN. El fracaso fue rotundo y terminó siendo una política de sometimiento, de la justicia ante el crimen organizado. ¿En qué estamos ahora en la discusión de la nueva engañifa relacionada con la aplicación de una jurisdicción especial para la Paz? ¡En lo mismo, señores! La podemos catalogar, en similitud,  como el Proyecto sastre para las Farc. Se está solicitando a la Corte Constitucional que intervenga, según lo ha pedido el Fiscal General de la Nación, para que cree esos límites necesarios, infranqueables, a fin  que no se presenten excesos en favor de los criminales de las Farc y en desmedro de la comunidad colombiana. Ese nuevo embeleco romperá el equilibrio institucional de la administración de  justicia. Creará jurisdicciones especiales para los bandidos y dejará la justicia ordinaria que existe, inoperante, morosa y mañosa, para los de ruana. La nueva figura de aplicación de justicia especial para la paz, se ha diseñado sobre la base de la laxitud y la flexibilidad. Veremos que los delitos de mayor gravedad que causan alarma y conmoción en la sociedad no recibirán penas  privativas de la libertad, y a los responsables se les premiará con curules, elevados salarios, jurisdicciones electorales especiales y demás gabelas que han llevado al gobierno a experimentar el clímax de la abyección. Julioba 13 de Julio de 2.017.

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