Del miedo y las buenas acciones
A propósito de la reacción del periodista Daniel Samper Ospina ante los señalamientos que le hiciera el expresidente de la república Álvaro Uribe Vélez, de ser un violador de niños, el también periodista Antonio Caballero, en su columna de opinión de la revista Semana de finales del mes de julio, manifestó que tal como lo ha expresado su colega injuriado, tampoco él le tiene miedo al ahora senador del Centro Democrático. Debo confesar, aprovechando esta coyuntura, que contrario a lo que sostienen los ilustres comunicadores yo si le tengo miedo a Uribe. Le tengo miedo porque se resiste de manera tozuda al proceso de reconciliación entre los colombianos, no obstante el evidente respaldo de la comunidad internacional y de los propios actores del conflicto y las víctimas del mismo. Le tengo miedo por su capacidad para conseguir lo que se propone a costa de lo que sea, como su reelección presidencial, para no citar sino este ejemplo, lo que nos indica que de alcanzar su propósito de regir nuevamente los destinos del país, en cabeza de quien él diga, sí estará en grave peligro de volverse trizas el acuerdo de paz que con tanto entusiasmo y esperanza hemos respaldado muchos colombianos.
Afortunadamente se suceden con mucha frecuencia, hechos que estimulan la confianza en el proceso y nos animan a seguir respaldándolo hasta su total implementación. Uno de ellos la generosa donación del multimillonario estadounidense Howard Buffett, considerado uno de los hombres más ricos del mundo, convencido de que la riqueza debe usarse para ayudar a los demás, quien estuvo en Colombia recientemente, para entregar 16 millones de dólares para las labores de desminado humanitario y con una comitiva del gobierno nacional llegó a Planadas –Tolima, para ver los avances del programa sobre el terreno y anunció una segunda donación por la misma cantidad, para los programas de proyectos productivos en zonas de posconflicto. Uno de sus grandes socios en sus proyectos filantrópicos es Bill Gates, con quien decidieron hace ya varios años, donar la mayor parte de sus fortunas en vida. La donación de Buffet es la más grande que recibe Colombia de un donante individual, para apoyar el proceso de paz.
Al tiempo que se conocía esta buena acción, se reunían por iniciativa del sacerdote Vicente De Roux, algunos exjefes muy representativos de las Farc y las Auc, algo inconcebible hace apenas unos meses, quienes se comprometieron a decirle al país la verdad sobre las causas y la responsabilidad de los actores del conflicto, en el que intervinieron generando la más cruel violencia que haya vivido el país en mucho tiempo, a la que no queremos retornar.
