De lo más asqueroso
Por: Luis Humberto Tovar Trujillo
Han debido dejar el edificio Mónaco como sede de las JEP. Es una alcantarilla esa justicia pactada entre gobierno Santos y las Farc; tanto es así, que según tengo entendido los quinientos mil dólares, supuestamente la cuota inicial, de otras tres entregas adicionales por el mismo valor, fueron entregados en un baño, propio del asqueroso pacto establecido con la delincuencia narcoterrorista.
Peor aún, las declaraciones del Procurador General de la Nación, cuando refiriéndose a la segunda instancia de Santrich, expreso: “Consideramos una victoria que decisiones de la JEP en extradición, requieran segunda instancia y en el caso de Santrich la va a tener”.
Vergonzoso e irresponsable, además, las declaraciones del Agente del Ministerio Publico, defensor del interés colectivo, que mas pareciera el defensor de los intereses de las Farc, colocado en el gobierno pasado, como garante de ese proceso, que ahora más convencido que nunca se hace trizas cada instante. Que diferencia con Alejandro Ordoñez.
La JEP es una vergüenza para cualquier justicia seria, es el peor invento que realizó Santos y las Farc, generador de la impunidad para los delitos de lesa humanidad, con la complicidad de la ONU, que vino a rasgarse las vestiduras para que el presidente Duque sancionara ese embeleco de la ley estatutaria.
Ahora con mayor razón el presidente debe objetarla, ojalá en su totalidad, y así evitará una nueva catástrofe moral sobre las ruinas de la justicia colombiana.
Y para derramar la copa, el Consejo de Estado mantiene la investidura de Santrich, la Corte lo blinda, y la JEP como lo dijo el Procurador le anuncia que tendrá segunda instancia. Ahí si se agotó la paciencia invocando a Cicerón, no más Catilina que se me agotó la paciencia, para estos efectos no será “hasta cuándo”, sino que se nos agotó la paciencia.
Que maldición ha caído sobre nuestra patria el haber hecho unos acuerdos malditos para garantizarle impunidad a los mayores delincuentes de esta sociedad, martirizando a todas las víctimas, porque eso somos todos, victimas de un bandidaje a cambio de dólares que es la moneda regular para pagar los favores al narcoterrorismo de las Farc.
Con razón dijo Santrich muy convencido, además, que no se dejaría extraditar; otro caso mas de corrupción en la justicia, otro motivo mas para su reforma, otra razón adicional para objetar la ley de JEP, otro delito de Santrich con dinero de las Farc.
Jep cómplice de delincuentes de lesa humanidad.
