Opinión/ Creado el: 2020-09-19 02:59
De la intolerancia
Por: José Hermida Gómez
Inexplicable actitud de la absurda acción que un reducido número de manifestantes en Popayán pertenecientes a una comunidad indígena que se ha distinguido por su accionar pacífico, protagonizara el miércoles en las horas de la tarde una marcha que condenaba precisamente la violencia y la cadena sistemática de asesinatos de líderes indígenas y sociales en ese importante departamento del país víctima del narcotráfico y de las permanentes luchas económicas y aún étnicas.
Pues la Constitución de 1991 la que marcó un hito en donde ese estatuto de paz y de acuerdo nacional sobre la nueva Colombia democrática otorgó y reconoció los plenos derechos a todas las comunidades indígenas del país, reconociendo a los resguardos como unas instituciones jurídico políticas con atribuciones y competencias propias para sus comunidades. Respetando claro está la organización política del país como un Estado Social de Derecho organizado en forma república unitaria.
Así pues, vimos como Lorenzo Muelas, Francisco Rojas, fueron constituyentes y en esa asamblea constituyente incluyó la circunscripción especial para las comunidades indígenas superadas de las nacionales, con las cuales se garantizan la presencia de estas, en esta alta corporación democrática en el país. E igual consagró la circunspcripción para la población afrodescendiente.
Tuvo el departamento del Cauca el primer gobernador que por elección popular representara igualmente a las comunidades indígenas, elegido por todos los caucanos en franca competencia electoral con las tradicionales fuerzas políticas de la región y fue elegido Floro Tumbalá, como gobernador en histórica contienda habiendo desempeñado con decoro y alto sentido de responsabilidad y honorabilidad político administrativa sin revanchismos y ni equivocados sedentarismos ni intolerancias que hoy parecen permear algunas dirigentes de esas comunidades.
No podemos desconocer la historia del mundo, ni de hispanoamérica, ni la propia nuestra donde la conquista española con sus altibajos, mucho significa para la formación de nuestra nacionalidad y cuando la simbiosis casi inmediata de los europeos aborígenes americanos dio como resultado la síntesis formidable que hoy somos como país que surge de manera independiente con valores aportados por las dos civilizaciones encontradas .
Tenemos que aprender a ver y a entender la historia sus hitos, sus vacíos, sus creencias y sus carencias, principios dentro de un contexto que respeta y acoja los hechos sucedidos y sirva de elemento conductor de unidad de nuestro presente y futuro.
Tanto la cristiandad con los padres de las casas, con el padre Elvitoria, Hidalgo, Martín de Porras, con San Pedro Claver y la ejemplificación de la conducta humanista que inspiró los siglos XV y XVI en tan extraordinaria época.
No dejemos que a estas alturas del devenir del país la ideologización con nuestra variada y enriquecedora pasado histórico.
Inexplicable actitud de la absurda acción que un reducido número de manifestantes en Popayán pertenecientes a una comunidad indígena que se ha distinguido por su accionar pacífico, protagonizara el miércoles en las horas de la tarde una marcha que condenaba precisamente la violencia y la cadena sistemática de asesinatos de líderes indígenas y sociales en ese importante departamento del país víctima del narcotráfico y de las permanentes luchas económicas y aún étnicas.
Pues la Constitución de 1991 la que marcó un hito en donde ese estatuto de paz y de acuerdo nacional sobre la nueva Colombia democrática otorgó y reconoció los plenos derechos a todas las comunidades indígenas del país, reconociendo a los resguardos como unas instituciones jurídico políticas con atribuciones y competencias propias para sus comunidades. Respetando claro está la organización política del país como un Estado Social de Derecho organizado en forma república unitaria.
Así pues, vimos como Lorenzo Muelas, Francisco Rojas, fueron constituyentes y en esa asamblea constituyente incluyó la circunscripción especial para las comunidades indígenas superadas de las nacionales, con las cuales se garantizan la presencia de estas, en esta alta corporación democrática en el país. E igual consagró la circunspcripción para la población afrodescendiente.
Tuvo el departamento del Cauca el primer gobernador que por elección popular representara igualmente a las comunidades indígenas, elegido por todos los caucanos en franca competencia electoral con las tradicionales fuerzas políticas de la región y fue elegido Floro Tumbalá, como gobernador en histórica contienda habiendo desempeñado con decoro y alto sentido de responsabilidad y honorabilidad político administrativa sin revanchismos y ni equivocados sedentarismos ni intolerancias que hoy parecen permear algunas dirigentes de esas comunidades.
No podemos desconocer la historia del mundo, ni de hispanoamérica, ni la propia nuestra donde la conquista española con sus altibajos, mucho significa para la formación de nuestra nacionalidad y cuando la simbiosis casi inmediata de los europeos aborígenes americanos dio como resultado la síntesis formidable que hoy somos como país que surge de manera independiente con valores aportados por las dos civilizaciones encontradas .
Tenemos que aprender a ver y a entender la historia sus hitos, sus vacíos, sus creencias y sus carencias, principios dentro de un contexto que respeta y acoja los hechos sucedidos y sirva de elemento conductor de unidad de nuestro presente y futuro.
Tanto la cristiandad con los padres de las casas, con el padre Elvitoria, Hidalgo, Martín de Porras, con San Pedro Claver y la ejemplificación de la conducta humanista que inspiró los siglos XV y XVI en tan extraordinaria época.
No dejemos que a estas alturas del devenir del país la ideologización con nuestra variada y enriquecedora pasado histórico.
