De la cultura militar
Por Coronel Johny Hernando Bautista Beltrán
Comandante IX Brigada
De entre todas las profesiones y oficios existentes, hay algunas de cuyo ejercicio se desprenden una serie de aspectos, formas y modos en el que hacer de quienes se dedican a ellas, que se constituyen en todo un código de conducta común, de esa que inobjetablemente se convierte en una comunidad, con rasgos similares especialmente en la forma de interpretar la vida, con un lenguaje homólogo de dichos y modismos, entendibles solo por quienes hacen parte o lo fueron de esa organización.
Todas estas características que de una o de otra forma cohesionan sectores con tareas y propósitos afines, se convierten en toda una cultura propia. Este es el caso de las Fuerzas Militares, aunque entre ellas hay matices que las diferencian, indudablemente tienen rasgos propios y comunes, que les hace entenderse y reconocerse como pares.
Los Militares y más exactamente quienes hacemos parte del Ejército Nacional, hemos ido a lo largo de 200 años de historia, construyendo un lenguaje propio, con palabras que seguramente un particular no entendería, pero para quienes hayan vestido el uniforme de la Patria, seguramente será perfectamente comprensible el mensaje que se exprese.
Seguramente nuestra entonación enfática y en algunos casos vehemente, acompañada de la forma apasionada con la que expresamos normalmente nuestras ideas, con las que hablamos del honor, del deber, del servicio, del amor por Colombia y por lo que hacemos, incluso de nuestra absoluta disposición de asumir los riesgos que haya que asumir por cumplir con la misión. Si, esos somos los Militares y no es una característica exclusiva de los colombianos, es un lenguaje universal, nos entendemos fácilmente entre Soldados de todas partes del mundo así hablemos diferente idioma; existe un hilo conductor que nos homologa y no es otro que el honor y las tradiciones, esas que son un constructo milenario que se ha ido heredando y aprendiendo por siglos.
En esta semana veíamos una entrevista en un medio de televisión, en el, nuestro Comandante del Ejército le ponía la cara al país y daba claridad sobre temas y cuestionamientos hechos a la institución y en ella también ponía los elementos en contexto para decirle a los colombianos que este es un Ejército sólido, que no está dividido, porque nos cohesiona el deber, el honor, las tradiciones, la Constitución y la ley; de eso los Soldados no tenemos la menor duda y sabemos que podremos enfrentar las tempestades más violentas pero siempre saldremos victoriosos, y el respaldo de la gente, el cariño que los colombianos nos entregan diariamente puede más que las pretensiones de unos pocos malquerientes.
Nuestro lema institucional, encierra toda una filosofía y nos marca a los soldados un derrotero por seguir: PATRIA, a la que nos debemos y por la que damos hasta la vida; HONOR, como método inequívoco de actuación; LEALTAD; la fidelidad a Colombia, a la Constitución, el deber cimentado en nuestros principios, y para quien pregunte por nuestro grito AJUA: Abnegación, Justicia, Unidad y Arrojo. Patria, Honor y Lealtad.
