Cúmulos de escándalos
Sigue la racha de escándalos que divulgan los medios de comunicación originados en las investigaciones que adelantan la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría.
Para comentarlos es necesario precisar que los involucrados deben gozar de la garantía del debido proceso y del principio de presunción de inocencia.
No obstante, en la mayoría de los mismos existen indicios y evidencias que indicarían, por una parte, la real existencia de los hechos delictivos; y por la otra, la presunta responsabilidad de quienes aparecen como principales protagonistas.
En tales circunstancias, es válido afirmar que el final del gobierno Santos se caracteriza por la mayor cantidad de escándalos de corrupción en la historia de la Nación. Basta con mencionar los más delicados que tienen indignados a todos los sectores sociales, tales como REFICAR- ODEBRECHT- CARTELES DE LA TOGA, DE LA HEMOFILIA, DE LA ALIMENTACIÓN ESCOLAR- LA MERMELADA A CONGRESISTAS que investiga la Corte Suprema; EL DESFALCO EN LAS PENSIONES- hasta llegar a los más recientes e impactantes como el CASO SANTRICH- EL CARTEL DEL SOBRINO DE MARQUES PARA LOS RECURSOS DEL POSCONFLICTO y EL DESFALCO EN LA INTELIGENCIA MILITAR.
Mención especial merece la situación judicial del señor Roberto Prieto quien fuera el Gerente de las dos campañas del presidente Santos. Su vinculación directa con la financiación irregular de las campañas y su decisiva participación en los casos que involucran a las exministras Parody y Alvarez; quienes en condición de pareja del mismo sexo y fungiendo en sus respectivos cargos; lograron la extensión de un tramo de la vía hacia el puerto de Gamarra, en el proyecto de la Ruta del Sol II, con costo de 900 mil millones de pesos, para favorecer a la familia Parody dueña de tal concesión portuaria otorgada tiempo atrás por Cormagdalena.
Tan destacado personaje que no ha negado su cercanía personal con el presidente ha logrado hasta ahora evitar que la Fiscalía le realice la respectiva imputación de cargos, luego de tres consecutivos aplazamientos de la audiencia para tal efecto. Es evidente que goza de una especial protección.
En todo éste grotesco escenario de corrupción, adquieren enorme importancia los casos de Santrich; el del sobrino de Marques y el de la inteligencia militar; pues cada uno tiene su propia relación con el proceso de paz, en la medida en que, por una parte; Santrich y el sobrino de Marques, comprometen seriamente a toda la cúpula de las Farc; y por otra parte; el tema del narcotráfico en que aparecen vinculados con el cartel mexicano, constituye un elemento indiscutible del error de haberse aceptado en el AF, la inconveniencia de la tesis jurídica de que el narcotráfico fuera considerado como delito conexo con el de rebelión.
Se observa que la postura de las Farc apunta a una solidaridad de cuerpo y a dilatar el tema de la extradición, apelando a discusiones legales acerca de la competencia exclusiva de la JEP para valorar las pruebas aportadas por la DEA y la Fiscalía; cuando lo que se conoce indica con total claridad que la conspiración para introducir la cocaína se produjo después de la firma del AF. Tal postura reafirma la percepción de que el narcotráfico de las Farc pudo haber sido determinante para pactar la entrega de armas a cambio de blindarse contra la extradición; percepción que, a su vez, da fundamento a la hipótesis de que no hubo proceso político de paz sino un acuerdo para eludir responsabilidades ante la C.P.I.
Como van las cosas, habrá que prepararse para nuevas sorpresas que probablemente acabarán develando los oscuros intereses del gobierno Santos con la cúpula de las Farc para la suscripción del AF, entre ellos, “ quizás quizás” el del premio Nobel.
