Cultura ciudadana
A pesar de tener su propio garaje desocupado, una persona parqueó desde hace más de un mes una F300 estaca en la zona de visitantes de nuestra casa, afectando el jardín que cuidamos con tanto esmero y tapando la visibilidad. Mientras escribo, por la ventana no veo nada distinto a la máquina mencionada. Ese paisaje inspiró mi columna de hoy. Infortunadamente no han valido los mensajes respetuosos enviados con la administradora del condominio para que nos retiren el voluminoso vehículo apropiado para labores pesadas en el campo. En estos días de fiesta cuando llegan muchos turistas a disfrutar de la belleza de nuestro folclor y del ambiente acogedor que nos caracteriza, es la oportunidad ideal para mostrarle a propios y extraños que aparte de hospitalarios también somos buenos ciudadanos. Propongámonos los mayores dar buen ejemplo a los menores de comportamiento civilizado y de respeto hacia los demás. Es lo mejor. Las palabras se las lleva el viento y no conducen de la misma manera a cambiar las actitudes, pero no sobra recalcar hasta conseguir mejorar la convivencia. Hay que mentalizarnos en el cumplimiento de pequeñas buenas acciones como no botar basura en nuestras calles, recoger los excrementos de los perros cuando los sacan a pasear, no pitar, no hacer ruidos estridentes, no conducir alicorados, respetar las zonas de peatones, parquear en sitios permitidos o en parqueaderos públicos y en general acatar las normas de tránsito. No podemos olvidar que nuestra vida está de por medio, burlar los semáforos o un pare puede ser catastrófico. Debemos respetar y ayudar primordialmente a niños, ancianos y personas en situación de discapacidad, pero también a todos los seres humanos que habitan la ciudad, principalmente a nuestros vecinos. Qué bueno sería pensar algo así como: “No haré nada que incomode a quienes residen cerca, me pondré en sus zapatos para no hacer lo que no me gustaría que me hicieran, daré ejemplo de buen ciudadano”. Sería una maravilla. Invito a reflexionar e intentar ser más proactivos en la aplicación de buenas prácticas de convivencia para así disfrutar a plenitud nuestra bella tierra y ofrecer lo mejor a quienes nos visitan en las fiestas sanpedrinas. Tan Tan!!!
