miércoles, 08 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-10-31 01:15

Cuidado con las cadenas

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | octubre 31 de 2018

Tanto fue el impacto de las fake news en el desempeño bursátil de la acción de Facebook, que las directivas de esta red social tuvieron que tomar medidas especiales para evitar que la información falsa, en muchos casos malintencionada y peligrosa, se diseminara entre sus usuarios.

Esta medida fue de igual forma tomada para su aplicación de mensajería “Whatsapp”, de allí que de un tiempo hacia acá, las famosas cadenas que enviamos estén encabezadas por la expresión “reenviado”.

Pero todo esto en últimas parece ser insuficiente para contrarrestar la andanada de información falsa que circula por la redes sociales y que más allá de ser simples e inofensivas, terminan generando situaciones de peligro, que de no controlarse podrían causar más daño de lo que se ha generado hasta ahora.

Incluso los medios de comunicación considerados “serios” tentados por la difusión viral y la necesidad de reconocimiento inmediato, han sucumbido ante las publicaciones no corroboradas.

Pareciera que existen temporadas en el año en que ciertos inescrupuloso, o ¿acaso oficinas de fake news especializadas?, empiezan a generar ruido con x o y tema, ya sea en forma de rumores, supuestas vivencias o hasta seudo reportajes.

Lo cierto es que en días recientes, con la llegada del Halloween, aprovechando la difusión de noticias verdaderas, como la lamentable muerte de una bebé de 5 meses en el Urabá antioqueño, se ha intentado crear un estado de histeria colectiva, en dónde constantemente se está acusando a personas de intentar raptar niños.

Ya se dijo por ejemplo, que lo sucedido con la niña de cinco meses había sido producto de un rito satánico, y que la búsqueda de mas infantes, se iba a incrementar en el transcurso de los días.

Lo macabro de todo esto  es que, los linchamientos por supuestos intentos de rapto de niños se ha ocasionado como producto de la propagación de esta información a través de las famosas cadenas de Whatsapp, y  ya ha causado la muerte de una persona, sin que hasta el momento se haya podido vincular directamente con alguno intento de rapto o violación de menores.

Ante esta situación, sólo queda pedir a los receptores de este tipo de información, tomar las precauciones necesarias y sobre todo la discreción requerida, para evitar que la justicia callejera tome dimensiones desbordadas.

Se dice que la efectividad con que este tipo de información se difunde es por su forma de redacción, y porque en la medida en que se siga dando a modo de “cadenas”, siendo usualmente un conocido, un familiar, una persona cercana quien la envía, esto genera confianza y credibilidad por parte de quien la recibe.

La buena noticia es que la policía ya cuenta con grupos de whatsapp, en dónde usted podrá enviar dicha información para que esta sea corroborada o desmentida por las autoridades competentes.

Los responsables de la creación de esa información, deben correr la misma suerte en los estrados judiciales, que los que participan en los linchamientos.


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