Críticas al discurso presidencial (ii)
Concluimos la pasada columna con la frase del Libertador Simón Bolívar en su mensaje al coronel inglés Patricio Campbell en la que afirmaba: “¿Cuánto no se opondrían todos los Estados Americanos, y los Estados Unidos que parecen destinados por la Providencia para plagar la América se miserias a nombre de la libertad?”.
Aludíamos a la aseveración del presidente Iván Duque ante el Secretario de Estado del país norteamericano en su reciente visita a Colombia, según la cual nuestro país, si no hubiera tenido el apoyo de los padres fundadores de los Estados Unidos, no habría alcanzado su independencia.
La pregunta obvia es: ¿Quién se equivocó?.
En su escrito, el Libertador alerta sobre la ambición de Estados Unidos con los pueblos americanos en su maratónica carrera imperialista. Igualmente, en la carta, Bolívar advierte a Campbell que renunciaría al mando supremo de la República de Colombia, que expiraba ante traiciones y sabotajes del naciente imperialismo estadounidense.
Bolívar muere el 17 de diciembre de 1830 con el alma en vilo al ver cómo lo que él, Sucre y algunos de sus mas fieles seguidores habían construido con las manos, otros lo habían destruido con los pies. Finalmente, los lazos neocoloniales que los Estados Unidos fueron tejiendo “a nombre de la libertad” con los países latinoamericanos y caribeños durante todo el siglo XIX, y que hicieron más firmes en el siglo XX, socavaron la soberanía por la cual tantos patriotas latinoamericanos y caribeños habían ofrendado sus valiosas vidas.
Doscientos años han pasado y la historia ha demostrado cuanta claridad tenían Francisco Miranda, Simón Bolívar, Francisco Morazán, José Martí y otros próceres de la región, al plantearse el sueño de una sólida unión en nuestra América y al descubrir las apetencias imperiales de Washington sobre nuestros territorios, tal como se evidencia en manifestaciones oficiales de mandatarios de Estados Unidos como John Adamas, Thomas Jefferson y George Washington, entre otros, que bien valdría la pena repasaran quienes fungen como asesores en materia de historia del primer mandatario de la nación, Iván Duque.
Porque, en conclusión, los Estados Unidos de América, ni ninguno de sus padres fundadores apoyaron hace 200 años la independencia de Colombia, como hemos recordado con mi profesor y amigo Roberto Carranza.
