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Opinión/ Creado el: 2020-02-15 05:57

Crisis de la educación primera parte

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 15 de 2020

Por: María del Carmen Jiménez

Los problemas educativos se hacen cada vez más agudos. Varias causas los originan. En este artículo me referiré a algunos y enunciaré otros que desarrollaré en una próxima columna.

La poca corresponsabilidad de la familia con la escuela y la  falta  de interacción de la escuela con el mundo de la familia. Es sabido por todos  que la relación familia- escuela es fundamental para contribuir con el desarrollo integral de niños y niñas. Nadie debe poner en duda que la educación es una tarea compartida entre padres y educadores, de ahí la importancia de abrir canales comunicativos entre la institución educativa y los hogares, porque  a través de la acción conjunta y coordinada es como se contribuye  con el desarrollo social, intelectual y emocional de los estudiantes. Existen hoy diversos tipos de familia, ante la ruptura de la tradicional que conocimos. Con todas ellas hay que relacionarse e interactuar.

 La función de la escuela es  enseñar a los muchachos  cómo es el mundo,  y no instruirles solo en el arte de vivir en un mundo  viejo para ellos. Hay que prepararlos para renovar o transformar el mundo que compartimos. Hay que formarlos para que aprendan a enfrentar las dificultades de la vida diaria y no congraciarse con la ley del menor esfuerzo, prepararlos para que construyan su proyecto de vida  y el correcto manejo de sus emociones,  enseñarles a problematizar la realidad y a encontrar sus propias soluciones, enseñarles el uso creativo del tiempo libre, a desarrollar sus competencias comunicativas que le permitan aprender  a hacer lecturas críticas a los  diversos medios  y redes sociales ,  que aprendan a disentir , analizar, sacar sus propias enseñanzas.

Es importante que la escuela se encamine por la senda de los aprendizajes significativos que tienen que ver,  con la necesidad de que los jóvenes sean capaces  de aplicar lo aprendido en la solución de  problemas  de la vida diaria y a construir su proyecto de vida.   La  enseñanza en este contexto debe ser  dinámica que revalúe los métodos tradicionales. Los maestros  pueden ser investigadores  cotidianos  y así motivar   a investigar  sobre temas y problemas que  afecten a los  estudiantes, su entorno, su territorio.

Reconozco los esfuerzos de muchos docentes innovadores y comprometidos con la noble misión de educar,  que persisten en la transformación de sus escuelas, que implementan una pedagogía reflexiva y proactiva, que defienden la autonomía escolar definida en la ley general de educación frente a las pretensiones reiteradas del gobierno nacional de impedirla. Igualmente hay que precisar que los maestros y las Instituciones educativas se han enfrentado a unos programas,   lineamientos curriculares  y directrices del Ministerio de Educación que en nada contribuyen a la implementación de una educación de calidad y transformadora . Decretos como el de la promoción automática que rigió por décadas generó mediocridad y deterioro de la educación pública, fue permisiva y atrofió la capacidad de esfuerzo de los estudiantes. Las competencias básicas o saberes mínimos que se imponen homogenizan e instrumentalizan la educación.

Situaciones conflictivas se viven actualmente en las IE. Son entornos inseguros, permeados por el consumo de alucinógenos,  la intimidación escolar,  el bajo interés educativo, la pérdida de autoridad del maestro,  el déficit presupuestal  entre otros,  temas  sobre las cuales nos referiremos posteriormente.