martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-04-30 01:09

Crimen de Estado

Escrito por: Israel Silva Guarnizo
 | abril 30 de 2019

El asesinato del miembro del partido FARC, reincorporado a la sociedad civil producto del Acuerdo de Paz, Dimar Torres sucedido en el Catatumbo, es un hecho grave y lamentable por la forma en que fue exterminado y como se pretendía encubrir el crimen por parte de integrantes de las Fuerzas Militares. Por fortuna fue la propia comunidad la que logró poner al descubierto el método como fue torturado, desmembrado y asesinado con sevicia. La versión de la colectividad dejó como un zapato al Ministro de Defensa Guillermo Botero, quien se caracteriza por su folclorismo, ligereza y  cierto perfil de mitómano. Sus salidas en falso muestran la debilidad que tiene el gobierno de Duque de enfrentar los grandes desafíos para perseguir a los verdaderos criminales y de proteger a los reincorporados que ya no están en la guerra sino en la construcción de la civilidad. Su cuento que el asesinato fue producto de un forcejeo entre el soldado y el líder comunitario no se lo creyó nadie.

La Comisión de Paz del Congreso de la República visitó el lugar y pudo comprobar cómo se habían dado las circunstancias para el crimen de este ex combatiente. Este acto se suma a la gran lista de líderes sociales y miembros del partido Farc  asesinados  durante la implementación de los Acuerdos. El ambiente político de poner en entre dicho los compromisos por parte del Gobierno, y en especial las objeciones a los artículos de la JEP, no son buena señal para aclimatar la paz y consolidarla. Colombia requiere que el capítulo de la paz no tenga las confrontaciones y menos que desde el propio Gobierno se siga en la indefinición de apostarle a la continuidad de los Acuerdos, porque aunque el Gobierno diga de dientes para afuera que si está cumpliendo, todo el país sabe que en el fondo no es cierto. A ningún sector, ni al país en general le conviene que sigan asesinando líderes sociales, reincorporados, policías, soldados entre otros porque eso significaría volver a un baño de sangre que la mayoría de los colombianos se rehúsan a tener. La lucha  emblemática en Colombia es dejar en el pasado la violencia como fórmula de solucionar las diferencias.  

Las investigaciones judiciales determinaran los responsables y la circunstancias pero a todas luces y de acuerdo a las declaraciones del comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano en el Catatumbo, General Diego Luis Villegas Muñoz, al asumir la responsabilidad y pedir perdón por este asesinato en nombre de sus soldados, da prueba para constituirse en un Crimen de Estado, contra persona protegida. No se pueden seguir cometiendo este tipo de hechos en este país al que le ha costado múltiples condenas en la justicia colombiana y a nivel internacional. Este deshonroso lugar fue gracias al conflicto armado interno durante cerca de seis décadas. Es el momento para que las Fuerzas Armadas sean protagonistas de la paz y no para la guerra. Exaltar la valentía del oficial de asumir la responsabilidad inmediata.  

 


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