Crecimiento lento del PIB
Los resultados del crecimiento económico del país del 1,8% durante la vigencia de 2017, dados a conocer por el Dane reflejan el indicador más bajo de la última década. Desde el 2009 ha sido el más crítico y para el 2018, el gobierno nacional prevé que crecerá entre el 2 y el 3%, que de todas maneras será muy bajo. No podemos ser optimistas con estas cifras, mientras persistan las actuales condiciones que están incidiendo negativamente en la dinámica productiva del país. La desaceleración económica que está presentando la economía del país, la ha venido permeando de forma negativa, afectando las ventas de bienes y servicios en los diferentes establecimientos comerciales que operan en las ciudades colombianas. Los comerciantes se encuentran supremamente preocupados porque durante el año anterior, no fue bueno para el comercio.
Hemos sido reiterativos que el accionar gubernamental del actual equipo económico del alto gobierno ha sido incoherente. Aunque no lo quieran aceptar, la aplicación de los instrumentos de la política macroeconómica por parte del gobierno nacional, van en contravía del esfuerzo titánico, que realizan algunos emprendedores que se atreven a crear empresa. No hay derecho que se le siga esquilmando los bolsillos al pueblo colombiano, con las tres reformas tributarias que, durante los dos últimos periodos presidenciales, se han implementado. Además, el aumento sucesivo, sistemático y mensual de los precios de los combustibles, han generado una progresiva disminución de la capacidad de pago de la sociedad colombiana. Aunque la Junta Directiva del Banco de la República, desde el mes de enero del año anterior, ha venido bajando mensualmente la tasa de intervención, todavía es oneroso el costo del dinero que pagan las familias colombianas cuando se atreven a comprar mercancías. Esto desestimula enormemente el consumo y el gobierno nacional, todavía se mantiene obstinado en favorecer a los conglomerados económicos, propietarios del sistema financiero.
Mientras persistan estas políticas erradas, será muy difícil recuperar los espacios perdidos para fortalecer el consumo nacional. Los niveles de pobreza son cada vez mayores, así nos maquillen las cifras oficiales. La clase media tiende cada vez a ser más pobre y los demás sectores sociales, están muy resentidos, porque no vislumbran una salida digna para salir de la pobreza y la miseria, así el Estado mantenga la asistencia social en algunos programas de la salud, educación, vivienda, entre otros, que se encuentran subsidiados. Desafortunadamente las propuestas de los candidatos presidenciales que han esbozado en los diferentes escenarios para cautivar al constituyente primario no generan expectativas favorables para contrarrestar esta tendencia de la economía. Además, no se plantean ideas estructurales que conduzcan a mejorar el sendero que irradie la luz al final del túnel, para salir de esta crisis que está afectando a todos los agentes económicos del país.
