miércoles, 08 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-09-21 12:57

Cortados con la misma tijera II

Escrito por: Alfonso Vélez Jaramillo | septiembre 21 de 2018

Independiente de lo que algún día la justicia decida sobre los delitos presuntamente cometidos en la elección del Contralor José Hildebrand Perdomo Fernández y de la personera Heidi Lorena Sánchez Castillo, ha quedado demostrado  que SÍ había un descarado contubernio anti ético entre funcionarios y dirigentes políticos.

hasta “conciertos” entre la entonces  gerente de Empresas Publicas de Neiva, (EPN), Cielo Ortíz y el contralor municipal Hildebrand Perdomo, cuya prueba fue revelada en una interceptación telefónica exhibida por la Fiscalía.

En esa grabación se demuestra como descarriaban una queja que llegaría contra esa EPN, de la cual la Contraloría tenía la  obligación de vigilar y por el contrario el señor Hildebrand de manera irresponsable se desvió de sus funciones y previno a  la señora Ortiz “para que no tuviera problemas”.

Era una connivencia que se prestaba para manejar sin ningún control asuntos de mucha responsabilidad, burlándose de manera olímpica  de quienes votaron, con la esperanza de cambio, por el Partido Alianza Verde que eligió al alcalde Rodrigo Lara Sánchez, al diputado Oscar Urueña y a sus cinco concejales  en Neiva.

Ya lo había advertido en una denuncia que formulé en mi columna titulada “Cortados con la misma tijera”, publicada en la edición del Diario del Huila,  el día 30 de marzo de 2017, en la que  dirigentes políticos y funcionarios que trabajaron en la campaña Lara hacían de las suyas en los cargos que estaban ejerciendo.

El día 19 de diciembre de 2016 solicite mediante derecho de petición a Cielo Ortiz, la gerente de EPN, copia de los comprobantes de los pagos parciales  y finales al contratista de los químicos para potabilizar  al agua, certificados analíticos del producto y de otros procedimientos indispensables para garantizar su calidad y la información no la recibí.

Me enviaron los documentos requeridos tres meses después, una vez  el Juzgado 1º Penal admitiera una acción de Tutela que interpuse contra la funcionaria, a la que le dieron 48 horas para entregar la información.  

Aquí lo aterrador es que el mismo derecho de petición lo presenté de manera simultánea ante el contralor municipal José Hildebrand Perdomo Álvarez, pidiendo además información para confrontar, sobre la cantidad de kilogramos, productos químicos, coagulantes y desinfectantes consumidos  por las plantas de tratamientos de EPN.

Confiaba en la contraloría conforme a su función fiscalizadora, en sus funcionarios y  en sus sistemas de control, sus procedimientos, los principios constitucionales, en la Ley y al ejercicio honesto de  sus facultades para exigir información periódica sobre la gestión fiscal de EPN.    

Y extrañamente el contralor respondió que esa información era de competencia y resorte de las Ceibas EPN y envió la petición a la gerente Cielo Ortiz, o sea a su fiscalizada, como les parece no cumplió sus funciones, de paso le avisó a la funcionaria y se lavó las manos. Hágame el bendito favor por esta colosal irresponsabilidad.

Entonces recordé que el contralor Hildebrand Perdomo, es cuota política del ex concejal y ahora el diputado Oscar Urueña, privado de su libertad junto a su concejal Carlos Sterling dentro de las investigaciones por la dolosa elección del contralor y de la personera.

Los tres, el diputado Urueña, el contralor Perdomo y los cinco concejales verdes, hicieron campaña por el mismo partido y ganaron, pero ahora en el gobierno junto con Cielo Ortiz estaban cortados con  la misma tijera de la inmoralidad administrativa, pese a que realizaron su campaña hablando de transparencia y de la mejor hoja de vida.  

Por eso es que la gente ya no cree en los viejos ni en los nuevos de la actividad política, porque los jóvenes ya vienen con vicios peores para enriquecerse rápido y  debido a todos los escándalos de corrupción que contrasta con baja efectividad de la justicia en todo el país, incluyendo los mismos organismos de control que en muchos casos se desvían de sus función de vigilar los recursos y disciplinar a los servidores públicos.

Por último, sería bien significativo que la justicia pueda identificar al autor intelectual o al determinador, dentro de la investigación por la elección criminal de contralor y personera, porque se trata de un mal precedente que afectó la imagen de los huilenses, por el escándalo que se provocó.


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