Opinión/ Creado el: 2018-08-26 05:02
Corrupción, desconcierto, incertidumbre
Como triste coincidencia, el Huila afronta una delicada crisis moral en sus más importantes instituciones, el mismo fin de semana en que se pone a consideración del pueblo una consulta popular para pronunciarse en contra del flagelo de la corrupción.
El C.T.I. de la Fiscalía en un acostumbrado show mediático, capturó 9 Concejales y ordenó la detención de un Diputado y las cabezas municipales de los órganos de control, quienes precisamente habían sido seleccionados en convocatoria abierta de méritos, como una nueva fórmula que buscaba imprimir transparencia a su elección. La participación de la Universidad Surcolombiana en tal proceso, deja mal parado su nombre, pues se utilizó su prestigio académico para actos falaces.
Este deplorable escenario siembra muchas inquietudes e interrogantes que deberán ser aclarados por la justicia. En primer lugar, ¿la Fiscalía General de la Nación tendrá pruebas sólidas de todos los implicados para sustentar la acusación y llegar a juicio ante el juez penal? Recuérdese que dicho órgano acusador acostumbra a ejecutar capturas mediáticas que generan impacto y pone en escarnio público a los investigados, pero al final se cae todo el proceso por orden judicial y luego el Estado termina indemnizando por privación injusta de la libertad. El reciente caso de Armando Ariza –ex Director de Comfamiliar- es fiel ejemplo del mal ejercicio de la Fiscalía.
En segundo lugar, ¿son todos los involucrados? o ¿Sólo son la punta del iceberg de la corrupción en el Concejo? ¿Existen más implicados al interior de la Universidad Surcolombiana?
¿Tendrá la Fiscalía más grabaciones del Diputado Urueña con el que se pueda verificar la existencia de redes corruptas al interior de la Universidad Surcolombiana u otras instituciones? Si estos actos repudiables realmente ocurrieron, ¿las normas creadas para imprimirle trasparencia a la elección de personeros y contralores fracasaron? ¿Cómo se deben elegir entonces las cabezas de los órganos de control?
El tiempo y la eficaz acción de la justicia deberán despejar este oscuro panorama. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho. USCO).
El C.T.I. de la Fiscalía en un acostumbrado show mediático, capturó 9 Concejales y ordenó la detención de un Diputado y las cabezas municipales de los órganos de control, quienes precisamente habían sido seleccionados en convocatoria abierta de méritos, como una nueva fórmula que buscaba imprimir transparencia a su elección. La participación de la Universidad Surcolombiana en tal proceso, deja mal parado su nombre, pues se utilizó su prestigio académico para actos falaces.
Este deplorable escenario siembra muchas inquietudes e interrogantes que deberán ser aclarados por la justicia. En primer lugar, ¿la Fiscalía General de la Nación tendrá pruebas sólidas de todos los implicados para sustentar la acusación y llegar a juicio ante el juez penal? Recuérdese que dicho órgano acusador acostumbra a ejecutar capturas mediáticas que generan impacto y pone en escarnio público a los investigados, pero al final se cae todo el proceso por orden judicial y luego el Estado termina indemnizando por privación injusta de la libertad. El reciente caso de Armando Ariza –ex Director de Comfamiliar- es fiel ejemplo del mal ejercicio de la Fiscalía.
En segundo lugar, ¿son todos los involucrados? o ¿Sólo son la punta del iceberg de la corrupción en el Concejo? ¿Existen más implicados al interior de la Universidad Surcolombiana?
¿Tendrá la Fiscalía más grabaciones del Diputado Urueña con el que se pueda verificar la existencia de redes corruptas al interior de la Universidad Surcolombiana u otras instituciones? Si estos actos repudiables realmente ocurrieron, ¿las normas creadas para imprimirle trasparencia a la elección de personeros y contralores fracasaron? ¿Cómo se deben elegir entonces las cabezas de los órganos de control?
El tiempo y la eficaz acción de la justicia deberán despejar este oscuro panorama. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho. USCO).
