martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-03-22 01:30

Convivencia en las vías de nuestra ciudad

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 22 de 2019

Por: Coronel Livio Germán Castillo Villarreal
Comandante Policía Metropolitana de Neiva

Antes que nada quiero presentar un fraternal saludo a las comunidades del departamento del Huila, y muy especialmente Neivanos, Aipunos, Palermunos y Riverenses, a quienes a través de este espacio estaré comunicando desde una óptica analítica los factores y dinámicas intervinientes en la convivencia y seguridad ciudadana, que por cierto, son múltiples, cambiantes y van más allá de la apreciación cotidiana, con noúmenos en los que todos los actores y fuerzas vivas tienen corresponsabilidad; de tal suerte, que de la integralidad y articulación de los ciudadanos, los gremios, autoridades locales, Policía Nacional y la Institucionalidad depende el impacto exitoso de las estrategias para la convivencia y seguridad ciudadana.

Ahora bien, uno de los temas que abarca variedad de matices es la convivencia en la movilidad, puesto que se posiciona como uno de los indicadores de percepción de cultura ciudadana en ciudades y municipios. En el plano local actualmente las cifras de morbimortalidad por accidentalidad, no son desfavorables: nueve (9) muertes en accidentes de tránsito registrados en lo que va corrido de 2019, igual cifra que en 2018; sesenta y siete (67) lesiones en accidentes de tránsito con una reducción del 36% frente al año anterior. Es de tener en cuenta, que de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, los accidentes de tránsito son una de las causas de muerte más frecuentes en el mundo, así como una de las más recurrentes en personas de edades entre los 15 y los 29 años; comportamiento que desafortunadamente se replica en Neiva.

Este contexto va más allá de las cifras (lo visible). De acuerdo a estimativos de la Secretaría de Movilidad de Neiva, en la ciudad circulan alrededor 70 mil motocicletas. El gran flujo de estos automotores es evidente por las calles, obviamente son una alternativa muy eficaz para el transporte, máxime cuando la topografía y clima lo favorecen. Sin embargo, la problemática viene cuando el Actor vial no asume con solidaridad y responsabilidad una cultura de respeto y convivencia desde su rol, bien sea como peatón, ciclista, motociclista o conductor.

Comportamientos como no respetar las señales de tránsito, el uso indebido o no uso de los elementos y dispositivos de seguridad pasiva, conducir bajo el efecto de bebidas embriagantes, el sobrecupo especialmente en las motocicletas y su uso en el transporte ilegal, entre otros, se catalogan en acciones que si bien es cierto contravienen las normas de tránsito, exhiben una falta de cultura en la movilidad por parte de algunos ciudadanos.

Finalmente, depende de cada individuo apropiar un comportamiento de convivencia y respeto como actor vial, y sobre todo autónomo, donde no se requiera de un Policía o Agente de Tránsito en cada esquina para no infringir la norma, y lograr así una movilidad más solidaria y sobre todo segura.-


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