Conversación nacional
Tras cinco días de marchas en algunas ciudades del país, el gobierno del presidente Iván Duque Márquez tomó la decisión de iniciar a una conversación nacional, con todos los actores de la vida pública del país, para buscar consensos que conduzcan a contrarrestar la profunda crisis social y económica que padece la sociedad colombiana y que se han convertido en los detonantes de estas protestas sociales. Es una respuesta a las distintas expresiones pacíficas de inconformidad y que han sido aprovechados por unas minorías violentas que han contribuido a generar caos en la dinámica productiva de las ciudades.
El domingo anterior, se reunió con algunos alcaldes y gobernadores electos, donde les expresó la intencionalidad de iniciar este gran proceso de diálogos regionales, para buscar salidas a estas expresiones que nunca se habían presentado, por parte de los sectores de la oposición. Además, el sonido de utensilios de cocina, reflejan el inconformismo válido de una población que está hastiada de la aplicación incoherente de las políticas macroeconómicas del país, que solo benefician a los conglomerados económicos en detrimento de los sectores más vulnerables del país. Además, el aumento de las desigualdades sociales y económicas, se han acentuado más durante las últimas tres décadas. Por este motivo es hora de escuchar sinceramente a la sociedad colombiana.
Además, el Congreso de la República, tiene una gran responsabilidad de esta crisis, porque todas las Leyes y Actos Legislativos han sido aprobados por el Legislativo, sin tener en cuenta las consecuencias negativas sobre el bienestar de las familias colombianas. Aunque el ejecutivo ha propuesto una agenda, es importante que debe reorientar los instrumentos de la política económica del país. En materia de política monetaria, se deben reducir las tasas de interés buscando indexarlas al promedio internacional de la tasa Prime Rate de los Estados Unidos y la Tasa Libor de los países europeos. Igualmente, en materia de política fiscal, se debe aprovechar la Ley de Financiamiento que está siendo debatida por el Parlamento Colombiano, para aumentar los impuestos a los conglomerados económicos y reducir las tasas gravables de los contribuyentes de menores ingresos.
Se deben estabilizar los precios de los combustibles. Somos un país productor de hidrocarburos. Se debe tomar una decisión bastante temeraria para superar el déficit fiscal acumulado que presenta el país y que actualmente está superando los 20 billones de pesos. Debemos acudir a la emisión del dinero, lo cual rompería la ortodoxia monetarista. Así lo han hecho otros países del mundo. Se debe recuperar la gran deuda social que tiene el Estado desde hace décadas.
