Control a medias
Depende de si se es bancada de gobierno, independiente u oposición, las actitudes de los congresistas, así como de los miembros de las corporaciones administrativas, en este caso de los concejos y asambleas, se evidencian aun más en estos tiempos de crisis.
Lo que queda claro, es que ha generado bastante impotencia, que estos órganos colegiados, no hayan sido capaces de crear herramientas eficaces para que su funcionamiento no se viera tan menguado, tan descolorido y tan prescindible, como se evidencia en la actualidad.
Desde la dicotomía de llevar a cabo o no sesiones virtuales en el congreso, hasta las denuncias en redes sociales de ciertos concejales, queda en el aire un sin sabor evidente.
¿Será que la Constitución política de 1991 al establecer los estados de emergencia, los configuró de tal forma que congresistas concejales y diputados quedaran totalmente inoperantes durante la emergencia?
Quisiera uno creer que no, y sin embargo, la lectura que muchos han visto de estos funcionarios públicos en los últimos meses, se podrían resumir de la siguiente manera:
Bancadas de gobierno, convertidas en comités de aplausos , bancadas independientes, perdidos y sin rumbo fijo. La oposición, haciendo sus críticas habituales, sin utilizar los canales con los que disponen de conformidad con el estatuto de la oposición.
Esto no quiere decir que como resultado de sus denuncias, no hayan surgido dudas razonables y a lo mejor investigaciones respecto de la utilización de los recursos públicos por parte de las entidades, sin embargo hace falta devolverlos a su escenario natural, que no es la plaza pública, sino las plenarias de sus corporaciones.
Es claro que no nos encontramos ante un estado parlamentario, como por ejemplo lo es España, dónde cada prorroga de Estado de Alarma, como allí se le denomina al Estado de Emergencia, debe contar con la mayoría simple del Congreso de los diputados y es en ese escenario dónde los representantes del pueblo hacen saber al gobierno, sus puntos de vista sobre las decisiones del ejecutivo.
Si somos pragmáticos, podríamos decir que en todo caso, las cifras muestran que respecto de España, Colombia le ha ido mucho mejor en esta pandemia, con el sistema de gobierno que tenemos.
De todas formas, de lo que se trata es que cada rama del poder público actúe acorde a como lo manda y establece la Constitución política ya que de no ser así, por simple lógica estaríamos dando pie a crear un Estado cada vez más centralizado y con menos comunicación entre las distintas ramas del poder público lo que se traduciría en autoritarismo y arbitrariedad.
