Consumo de drogas en los parques
Es deprimente el espectáculo que se observa en la mayoría de los parques en las ciudades del país, por el consumo creciente de sustancias psicoactivas por parte de las nuevas generaciones, sin que existan los suficientes controles gubernamentales, producto de la laxitud de las normas que existen actualmente. En reciente fallo proferido por la Corte Constitucional, estableció que sí se pueden consumir drogas o alcohol libremente en las calles, y ello no implica un comportamiento en contra de la convivencia, ni puede ser objeto de multas. Absurda decisión. Mientras el Código Nacional de Policía buscaba contrarrestar este flagelo, se empezó a generar un choque de trenes.
No obstante, esta decisión del alto tribunal que buscaba priorizar el libre desarrollo de la personalidad fue recibido con duras críticas por numerosos sectores políticos y alcaldes del país y se convirtió en un nuevo elemento de discrepancia entre el presidente Iván Duque y éste.
Pero la realidad es otra. Cada día es mayor el consumo de sustancias psicoactivas y de bebidas alcohólicas, que están permeando negativamente el bienestar de las familias. En el entorno de las instituciones educativas y al interior de algunas universidades, se fuma descaradamente esta clase de alucinógenos. Es totalmente salido de los cabellos que la Corte haya declarado inexequible los artículos 33 y 140 del Código Nacional de Policía. Ante esta decisión judicial el gobierno nacional está impulsando una nueva Ley que busca frenar este esperpento jurídico para la sociedad.
Ya cumplieron los tramites necesarios a través del Senado y de la Cámara y ahora solo falta la conciliación que daría luz verde a una nueva Ley para contrarrestar este flagelo que está sufriendo la sociedad colombiana. Con ello se buscará reglamentar la prohibición de sustancias psicoactivas en espacios públicos. Hay que destacar la iniciativa que ha tenido el ejecutivo nacional, para buscar acabar con las ollas del narcotráfico en las ciudades. A la fecha se han liberado más de 10 mil parques y entornos escolares.
De acuerdo con las autoridades, a pesar de que se han adoptado políticas consistentes para luchar contra el consumo del cigarrillo y sus derivados, hoy se evidencia que los niños empiezan a fumar alrededor de los 12 años y en muchas ocasiones, a los 7 años ya tienen contacto con estas sustancias lesivas para la personalidad de las nuevas generaciones. Por este motivo es indispensable que se urja aislar de manera absoluta a niños y adolescentes del tabaco y sus derivados en entornos escolares, familiares y públicos.
