Consecuencias del cierre de las vías
Nuestro departamento y las demás regiones del surcolombiano, durante las últimas décadas han sido afectados por la discriminación de la política económica del Estado colombiano, que no ha sido equitativa en la distribución del presupuesto nacional. Obras inconclusas, fenómeno climático, aumento de la inseguridad ciudadana, violencia, corrupción administrativa, deficiente liderazgo de la representación parlamentaria huilense ante las instancias nacionales, son entre otras, junto con la inclemente violencia que soportó durante más de cinco décadas por el accionar de los grupos insurgentes en nuestro territorio, generan una fragilidad en la dinámica productiva de la región surcolombiana.
Por eso, el bloqueo irracional que están propiciando a través de la protesta social, los indígenas en algunos tramos de las principales vías de los departamentos del Huila y Cauca están generando un caos en la libre movilización y por consiguiente en la dinámica productiva que poseen estas regiones. Rechazamos las vías de hecho que miles de integrantes de estas comunidades étnicas, están protagonizando. Igualmente, los entes territoriales empiezan a percibir una alteración en la falta de suministros de bienes y servicios esenciales para el bienestar de la población.
Los precios de los bienes y servicios que son indispensables para la supervivencia humana se han incrementado de manera sustancial, afectando los exiguos ingresos de las familias, que son ajenas a las causas que generan estos taponamientos. Hemos sido reiterativos en esta casa editorial que sí, bien es cierto, nuestro departamento es un escenario propicio para adelantar estas protestas sociales. algunas mingas indígenas, se han tomado las vías a la fuerza, con el fin de exigir el cumplimiento de los acuerdos firmados con el gobierno. Están a la espera de que el presidente Iván Duque, haga parte de la mesa de diálogo.
Queremos destacar la forma como los funcionarios del gobierno departamental han estado interactuando con los dirigentes de la minga indígena, para coordinar la apertura de la vía por algunas horas, con el fin de disminuir el impacto socioeconómico en la población del surcolombiano. Paralelo a este accionar gubernamental, el gobernador Carlos Julio González Villa, ha estado gestionando junto a sus homólogos de los entes territoriales afectados, para exigirle al presidente Iván Duque Márquez una pronta respuesta del gobierno nacional para darle una salida a las demandas planteadas por estos grupos étnicos. Si pudo atender recientemente la crisis de los migrantes venezolanos, consideramos que el primer mandatario de los colombianos debe ponerle la cara a este conflicto, que pueden desencadenar hechos violentos, para los actores sociales participantes. Hay que buscar la sensatez para buscar una solución integral a todas sus problemáticas.
