martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-01-04 01:18

Condena irrisoria

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 04 de 2019

La corrupción es un fenómeno lamentable con consecuencias graves para el bienestar de los colombianos. La presencia de este fenómeno es tan generalizada, que ya la sociedad ha llegado a aceptarla como parte de la vida cotidiana. Es tan grave la presencia de ésta, en todos los niveles del Estado, que este antivalor hace parte del perfil del colombiano en los distintos escenarios nacionales e internacionales. Ha llegado a ser tan masiva, que ha provocado una reacción pública notable en nuestro país. Lo peor es que incide en forma directa sobre el desarrollo económico y social. Millonarias sumas de dinero son mal aplicadas y hurtadas por algunos funcionarios públicos que tienen la responsabilidad de ser ordenadores del gasto y de administrar justicia. Estos recursos del erario, que estaban destinados a construir obras de desarrollo para mejorar los niveles de vida de las familias, son desviados para fortalecer y lucrar el bolsillo de estos delincuentes de cuello blanco.

La extradición del Zar Anticorrupción de la Fiscalía General de la República, Luis Gustavo Moreno Rivero a los Estados Unidos por algunos presuntos delitos de corrupción cometidos y que salpicaron a otros servidores públicos en dicho territorio, acaba de ser divulgada el acuerdo que llegó para que se le rebajara la pena. La Corte del Distrito Sur de la Florida, en Estados Unidos, determinó que el exfiscal Anticorrupción Luis Gustavo Moreno, involucrado en el escándalo de corrupción que escaló hasta las altas cortes en Colombia, tendrá que pagar 48 meses de cárcel en ese país, porque se acogió a un preacuerdo de colaboración y que promete delatar a 26 funcionarios que se encuentran salpicados por estos delitos en nuestro país.

Igualmente, en Colombia le espera una condena por los delitos de lavado de activos y recepción de sobornos, como parte de la red conocida como el Cartel de la Toga. Moreno exigía dinero a cambio de entregar información privilegiada sobre procesos judiciales en Colombia. Se espera que se destapen otros grandes escándalos de corrupción que han sido encubiertos por la justicia colombiana. Lo que se ha dilucidado, es que hacía parte de una red de tráfico de influencias en la Corte Suprema, que según las pesquisas de la justicia desviaba en ese alto tribunal investigaciones de congresistas y otros funcionarios a cambio de coimas. Esta entidad ha venido siendo cuestionada en otrora, por el manejo irregular en algunos muy sonados de corrupción, que han quedado estáticos en los anales de los despachos judiciales, sin que se vislumbre en el corto plazo, una pronta resolución de los mismos expedientes.

 


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