Con justicia social no hay comunismo
¿Cuál es el mejor caldo de cultivo para que germine con creces el comunismo? La miseria. Los ideólogos del comunismo Engels, Marx, Trotski, etc., y, sus ejecutores, de alguna manera, Lenin, Mao Zedong y, en América Latina, Castro y otros, han encontrado eco en los países más pobres y en donde el salvaje capitalismo ha cumplido su desastrosa política del pez grande se come al chico. Un libre mercado sin control fiscal y político es la más abyecta explotación. En el análisis sociológico de la humanidad, un extremo exige o lleva a otro extremo. ¿Por qué en los países de libre mercado con alta dosis social, no ha penetrado el comunismo? Ahí está el secreto.
Libre mercado sí, con un poderoso ingrediente social. El comunismo castra el pensamiento y la libertad humana, pero un capitalismo devorador mata al hombre por inanición, sólo unos pocos participan del banquete de la vida. En países como Japón, Corea del Sur, Singapur; en los países nórdicos, aún en varios países del centro de Europa, el comunismo no ha podido llegar al poder, porque las políticas de Estado intervienen en la economía para lograr una equidad social. El libre mercado es una de sus banderas y el secreto de la prosperidad y éxito económico, pero a la par, el Estado establece políticas de equidad y se combate la corrupción como uno de los causantes de la pobreza y la miseria de los pueblos. Donde hay justicia social no tiene que hacer nada el comunismo.
La gente desesperada por la miseria quiere cambiar de verdugo: lo que pasa es que el remedio resulta más nefasto que la enfermedad. Ningún país comunista es demócrata, hay dictadura de partido. ¿Qué país comunista es próspero? China tuvo que entrar en la economía del mercado libre para llegar al escalafón de la economía actual. La viveza china tiene implementado en su sistema económico el libre mercado, pero a la par, mantiene políticamente el comunismo: dictadura de partido, libertades políticas y religiosas casi inexistentes.
¿Eso es democracia? En una democracia se puede pensar, disentir y proponer. En el comunismo hay monopolio de un partido. En una democracia se alternan los partidos en el poder sin caer en “mermelada”. La oposición es la garantía de una verdadera democracia, la posibilidad de llegar al poder de la oposición es la muestra evidente del ejercicio de una verdadera democracia. Perpetuarse en el poder es propio de las dictaduras comunistas y de las extremas derechas como el nazismo y el nacional socialismo. Una oposición marcada por el resentimiento social es el presagio de una dictadura y por qué no, de una tiranía. ¡Cuidado con los populismos! Pan para hoy y hambre para mañana. ¿Por qué nuestro hermano país, Venezuela, está en tan lamentable situación? Porque la clase dirigente de otrora no estuvo a la altura, marcada por la corrupción, el despilfarro, la pauperización del pueblo, el enriquecimiento de unos pocos, etc. Nosotros estamos al borde de caer en regímenes populistas que después se vuelven tiranías si no se gobierna con equidad y justicia social. Con compresas no se extirpan los tumores.
