Comunicación electoral pos-pandemia
Por Faiver Aroca
El Covid-19 cambió la forma de relacionarnos, las aglomeraciones de proclamación política serán cosas del pasado, las fotos de victoria con auditorios a reventar no existirán más, la pandemia se va a llevar por delante muchos liderazgos políticos que parecían sólidos y va a colocar en su lugar nuevos líderes políticos que hasta ahora pasaban desapercibidos; nunca antes los dirigentes habían estado bajo la mirada estricta y expectante de la población.
Ahora mismo están observados, escrutados, analizados. Y cuando todo acabe serán juzgados con severidad, porque aún los ciudadanos más alejados de la política esperan que sus dirigentes ayuden a resolver los problemas.
La pandemia mata, enferma, aísla, destruye empleos, cierra empresas, infunde miedo y deteriora la calidad de vida. Y una mala comunicación política agrava aún más la situación; en este contexto es vital que la forma de transmitir el mensaje sea más efectivo.
Los que pretendan tener a favor los electores, deberán hacer una reingenieria de sus métodos y estrategias. Acá tres consejos básicos:
- Comunicar desde una posición de liderazgo colectivo, dejando de lado el ego y la identidad partidaria, poniendo el bien común por encima de los propios intereses políticos.
- Comunicar con cercanía. Los ciudadanos necesitan sentir la empatía del líder, verlo cerca suyo, ya sea real o simbólicamente. La empatía es la clave.
- Comunicar como un líder humano y no como un héroe, dejando claro que se trata de una persona, que tiene limitaciones y también necesita ayuda.
Y por último, entender que las herramientas virtuales están en furor, solo hay que saberlas utilizar; es hora de llegar al ciudadano digital, analizar el humor social y definir nuevas estrategias a partir de las nuevas realidades.
