Comprometidos con la Seguridad en el Mes de los Dulces
Por: Coronel Nelson Quiñones Manchola
Comandante Policía Metropolitana de Neiva
El “mes de los dulces”, como alegremente se ha llamado a la celebración dedicada a los niños el próximo 31 de octubre, supone unos escenarios de atención para la convivencia y seguridad ciudadana desde varios matices.
El primero y más importante es el relacionado con los niños, niñas y adolescentes (NNA), quienes anhelan esta fecha para disfrazarse de sus héroes favoritos, bien sea aquellos de fantasía que las películas han puesto de moda o aquellos héroes y heroínas reales con uniforme verde oliva que vemos en las calles, parques y comunas custodiando la ciudad.
Empiezo destacando los NNA, toda vez que la experiencia policial en los servicios prestados para este día, nos ha demostrado que ellos resultan ser susceptibles a extraviarse, intoxicarse, o a ser víctimas de personas malintencionadas para aprovecharse de su inocencia.
En este sentido, no debemos alejarnos del contexto tradicional que significa este día, pues está dedicado especialmente para los niños y niñas, y qué mejor ocasión para rechazar los escenarios de violencia contra nuestros niños, que desafortunadamente se han presentado en la ciudad, como lo fue el caso de Juan Sebastián Páez Hernández de cinco años el pasado 8 de septiembre, donde un acto infame e irracional de violencia doméstica le cobró la vida.
Por otra parte, los adultos que también toman esta ocasión sobre todo en la noche para asistir a fiestas de disfraces y similares, son otro aspecto de interés frente a la posible materialización de comportamientos contrarios a la convivencia consagrados en el Código Nacional de Policía y Convivencia, especialmente en lo que tiene que ver con la afectación a la tranquilidad y las relaciones respetuosas entre vecinos, por causa del ruido.
Volviendo al tema que nos ocupa con este día dedicado a los niños, es importante que los ciudadanos tengan en cuenta las siguientes recomendaciones para evitar situaciones que vulneren la integridad de niños, niñas y adolescentes: en entornos comunitarios como calles y parques no deje a sus niños sin su supervisión como padre de familia, desconfíe de personas extrañas que les suministren dulces, revise las envolturas de ser necesario; en centros comerciales y eventos masivos identifique las características del vestuario de su hijo, piense que otros niños usarán similares disfraces y será más dispendiosa su búsqueda en caso de extravío; enséñelos a recurrir a la Policía y a proporcionar datos de contacto.
Por nuestra parte, su Policía Metropolitana estará atenta mediante las líneas de emergencia, las patrullas de los cuadrantes y planes especiales a los diferentes requerimientos que se lleguen a suscitar, en especial a esas importantes informaciones que usted como ciudadano nos proporciona al observar situaciones que le parecen sospechosas.
