Comprometida con los niños y los jóvenes
La base de la sociedad ha sido la familia a lo largo de la historia de la humanidad nuestros niños requieren una lucha constante porque son el futuro del país, ellos forman parte esencial de nuestra comunidad y merecen crecer en una sociedad justa que les garantice una educación tanto en casa como en los centros educativos. Crecer con bases sólidas les permitirá crear su propio proyecto de vida en el futuro en el área que ellos elijan, pero la seguridad y el entorno en el que viven es crucial para generarles la seguridad que necesitan para que en unos años puedan desempeñarse de manera productiva.
La educación y una formación compuesta por valores es un derecho fundamental que contribuirá en su propio desarrollo económico, social y cultural y lo que les permitirá vivir sanamente en comunidad. Lo anterior permite que sean útiles a la sociedad, los niños y los jóvenes pues ellos tienen otro derecho fundamental de vivir dignamente en condiciones óptimas, deben recibir la protección necesaria para no ser maltratados, abusados y mucho menos asesinados. por eso el país y nuestra sociedad no puede permitir que ocurran crímenes como los que suceden a diario en contra de los niños. De 100 niños que entran a 1 de primaria según el PNUD, tan sólo 40 llegan a la universidad, cifras alarmantes que tienen que tener la atención del Estado colombiano.
Nuestros niños deben tener una buena alimentación y se debe evitar que sufran de desnutrición, Uno de cada 10 niños sufre de desnutrición crónica y en el año 2015 se registraron 38 casos de muertes infantiles por desnutrición en Colombia, según la UNICEF. Cada cinco segundos muere un niño de hambre en el mundo. En nuestro País estamos viviendo tristemente este problema porque las malas prácticas en la política y la corrupción impiden que Alcaldías y Gobernaciones contraten empresas eficientes que hagan un buen control de calidad a los alimentos que se les dan a los niños en las escuelas y colegios. El estado de los alimentos es cuestionable y dentro del programa de alimentación P.A.E más conocido como Restaurantes o Comedores Escolares, que anteriormente era dirigidos por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y ahora por el Ministerio de Educación Nacional por malas prácticas también se incurre en estas conductas reprochables de no vigilar la calidad de la comida que se les provee a estos menores poniendo en alto riesgo su salud.
En días pasados reunida con unas madres comunitarias me contaban que el mercado que les da el ICBF para darles la alimentación a los niños que ellas cuidan, no les alcanza y tienen que comprar de sus propios recursos. Esto no debería ocurrir porque estas mujeres que ganan un salario muy bajo no deberían asumir estos gastos.
El tema de los jóvenes es algo que tenemos que poner mucho cuidado, he encontrado en los municipios graves temas de drogadiccion, un tema que debemos unirnos para combatir.
Segun el ICBF, cifras que nos alertan, es importante ofrecer pedagogía en los colegios para evitar los embarazos a edades tempranas y de alguna forma mitigar estos riesgos y de igual manera se puede liderar una iniciativa para motivar a madres cabezas de familia con trabajos productivos como prevención, hay que promover en el Congreso de la República un mecanismo para evitar que los menores sean abandonados por sus padres, y establecer que quienes lo hagan reciban un castigo con una pena privativa de la libertad. Nuestros niños y jóvenes son nuestro futuro y no podemos permitir que se les ataque, se les minimice o se les vulnere, sus derechos deben ser blindados y a todos como sociedad nos corresponde formar parte de esta misión en la tierra.
