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Opinión/ Creado el: 2018-07-16 12:25 - Última actualización: 2018-07-16 12:26

Comisión de la ‘verdad’ al acecho

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 16 de 2018

Por Álvaro Hernán Prada

 

La semana pasada el director de la Comisión de la Verdad, Francisco de Roux, solicitó al Ministro de Defensa, información de operativos militares desde 1953. Pidió detalles sobre doctrinas de inteligencia y contrainteligencia, bases de datos de incorporaciones, combates y hojas de vida de los miembros de la Dirección de Inteligencia. A ese abuso de poder se sumó Juan Manuel Santos, dando instrucciones a Luis Carlos Villegas, de facilitar todo a dicha Comisión. No sorprende, pero confirma que una de las misiones de Santos es disminuir a las FFMM, hasta que puedan ser equiparadas a la guerrilla terrorista.

 

Recordemos que la Comisión de la Verdad está conformada por personas con sesgo político de izquierda radical, que han simpatizado con el secretariado de las Farc. Su director ha defendido la impunidad para los autores de crímenes de lesa humanidad, pese a los reclamos y necesidades de las víctimas. Entregar la información sería poner en grave riesgo la seguridad nacional y terminar de desamparar a las FFMM, que ya han sufrido suficientes humillaciones por cuenta del acuerdo Santos – Timochenko.

 

Resulta sospechoso que quieran tener la identidad de los integrantes de la Dirección Nacional de Inteligencia, cuando es lógico que eso permanezca en secreto por su bienestar y por el éxito de las operaciones. Ante el reproche de los militares, De Roux dijo que ese punto de la solicitud había sido un error. No obstante, se mantiene en la actitud desafiante de que tienen potestad para publicar todo aquello que a su juicio constituya una verdad en lo que han llamado “marco del conflicto”.

 

Es una afrenta contra la institucionalidad que el Ministro de Defensa y Santos quieran dejar a los soldados y policías de Colombia en manos de los protectores del terrorismo. El gesto de triunfo y la actitud victoriosa de Timochenko y Pablo Catatumbo, cuando fueron a comparecer ante la JEP el viernes, prueban que para ellos es un logro. Están culminando con éxito el camino hacia la impunidad. Mientras su cara de júbilo y risas con los magistrados inundan los medios de comunicación, la indignación de sus víctimas se hace más evidente.

 

Lo que debería empezar a pedir el padre De Roux son las rutas de narcotráfico, las coordenadas de los cultivos ilícitos, la ubicación de los cuerpos de más de 2.760 desaparecidos por las Farc. La base de datos de niños reclutados, los nombres de quienes fueron fusilados en consejos de guerra y las fosas comunes donde los ocultaron. Que haga público dónde están los secuestrados que nunca volvieron, qué fincas fueron tomadas a la fuerza por cabecillas de las Farc y a quiénes pertenecen realmente para que sean devueltas. Que publique cómo se planeaba un atentado terrorista y nos permita conocer el actuar maquiavélico y organizado de los peores sanguinarios que ha tenido Colombia.

 

No son los militares quienes deben estar en manos de una Comisión que cree tener facultades para estar por encima de la Fiscalía General de la Nación. Son los criminales que se alzaron en armas contra el Estado, acabando vidas inocentes, traficando droga,

amenazando y extorsionando hasta el día de hoy, los que deben pagar por cada crimen de lesa humanidad cometido. La esperanza en el nuevo gobierno abre un nuevo horizonte, donde la impunidad no sea bandera y la justicia se haga todos los días. Ya fueron 8 años de la guerrilla cogobernando. Llegó el momento del Estado de Derecho y la soberanía.


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