martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-02-09 01:15

Comfamiliar y la crisis de la salud

Escrito por: Amadeo González Triviño
 | febrero 09 de 2019

Este ejercicio de la defensa de los derechos ciudadanos no se detiene. Consideramos que es necesario que todos los huilenses nos apersonemos por saber qué pasa y para donde vamos, ante la desidia del Estado por velar por la satisfacción de los elementos primarios exigidos para la convivencia ciudadana, especialmente cuando los fenómenos de privatización de los servicios de salud, está generando hoy en día, desde COMFAMILIAR DEL HUILA, un caos, un pésimo servicio y por qué no, un atentado contra la vida de los afiliados al sistema de Salud.
 
Por lo visto, las Acciones de Tutela en la protección del derecho fundamental a la Salud, ha terminado por ser una invitación a la desidia y al abandono y las familias más vulnerables y en estado de abandono, al igual que las madres gestantes, los niños y las personas de la tercera edad, que son prioritarios en la atención y en la defensa de sus derechos por norma constitucional, son mirados con desprecio y la total y completa indiferencia por sus funcionarios.
 
En tanto la justicia, luego de reconocer la protección de los derechos, se han dejado silenciar por los trámites inventados a última hora y los argumentos utilizados para evadir los incidentes de desacato y todo termina siendo un interminable calvario de las gentes más necesitadas, y los fallos de tutela, terminan siendo letra muerta de la protección de derechos ciudadanos.
 
Se recurre por parte de COMFAMILIAR  a toda clase de estrategias a fin de dilatar, entorpecer y sustraerse a los tratamientos mínimos exigidos u ordenados por los médicos en cuanto tiene que ver con la atención a los pacientes y no hay tutela o incidente que valga para hacer efectivos dichos derechos.
 
Según las agendas de cirugías, citas con especialistas y demás, se tienen para ser resueltas en dos años, con gran afectación a la salud, a la vida y sobre todo, a la esperanza de un tratamiento adecuado para aliviar los dolores y las angustias que se están propiciando a quienes están afiliados.
 
En la voz de algunos, la Caja de Compensación Familiar del Huila, está sumida en una crisis económica irremediable, como consecuencia de los costos de la prestación del servicio de salud, especialmente por su E.P.S.
 
Y la Superintendencia de Salud, en lo atinente a este proceso, no se da por enterada y la Superintendencia de Subsidio Familiar, es ajena a esta situación. Ante quien pueden acudir las víctimas de estos atropellos. Es preocupante ver la angustia y el dolor de los ciudadanos afiliados que ya no saben qué hacer o ante quien recurrir.
 
Y en cuanto tiene que ver con los bonos de subsidio familiar para aliviar los costos de útiles escolares, hoy en día, esa misa Caja, lo convirtió en un negocio de doble sentido, por cuanto, los mencionados bonos solo son redimibles en los mismos supermercados que tienen a su servicio, y donde no alcanzan para suplir las necesidades, por los altos costos de dichos utensilios o la ausencia de ellos.
 
Es necesario que las fuerzas vivas del Departamento unifiquen criterios para hacer posible un reacomodo de la Caja de Compensación Familiar del Huila, luego de todos los escándalos que se han suscitado y de los procesos investigativos que nunca se dirimieron en la forma en la que debía haberse hecho, y todo ha quedado en un mutismo y en una incertidumbre total, cuando los únicos damnificados y víctimas de éste flagelo, son los trabajadores y los ciudadanos que por el sistema subsidiado de salud, y su condición de usuarios del servicio de Sisben, sufren las consecuencias de la indiferencia administrativa y funcional en salud.

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