jueves, 09 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-12-04 12:28 - Última actualización: 2017-12-04 06:15

El dolor de madre

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 04 de 2017

“No existen palabras en el diccionario para nombrar a una madre que perdió sus hijos”. Si perdió sus padres huérfana. Si perdió su compañero, es viuda, pero si perdió a sus hijos…”

Así hablaba una madre colombiana en un programa alemán de la semana anterior –en la DW- que perdió tres hijas. Hace mas de 16 años que le pregunta al gobierno y a la guerrilla dónde encontrarlas. También perdió un hijo. De él si sabe que  lo mataron. Y sin embargo dice que perdona a los asesinos. Pero que más puede hacer ?! Ante la inmensidad del dolor y la soledad…. Qué fuerzas quedan para vengarlos ? Solo pide que  le digan donde están, si  vivas, para ir a abrazarlas o para enterrarlas en suelo sagrado, si están muertas. ¡ Qué patria hemos construido ? Cuántos muertos mas necesitaremos los colombianos para vivir en paz construyendo el futuro de nuestro hijos ?  Vamos a cumplir en año y medio 200 años de haber ganado la batalla de Boyacá y por lo tanto tener  el derecho a gobernarnos solos sin el yugo español. Bolívar nos entregó la bandera tricolor y al morir, desencantado de las refriegas políticas de Bogotá y Caracas, Sucre asesinado,  en su lecho de muerte en la bella hacienda de San Pedro Alejandrino a la orilla del mar, nos legaba una inmensa proclama: “… no aspiro a mas gloria que a la consolidación de Colombia….colombianos, mi último deseo es la felicidad de mi patria. Si mi muerte puede contribuir en algo a la reconciliación de los partidos o a la unificación del país, me iré a la tumba en paz. Pido a Dios que me quede el consuelo de que se mantengan unidos.”

Un año antes de su muerte, en 1829 en un documento inédito hasta comienzos del siglo pasado  había predicho qué pasaría en la América del Sur, antes de lograr su consolidación como pueblo civilizado. “Vivirá una larga etapa semejante a las luchas medievales del continente europeo”. Tenía razón: la Gran Colombia no duró lo que dura un suspiro, cada caudillo quería su tronito y alinderó su pedazo. En Colombia después de la Independencia iniciamos  guerras internas que culminaron a comienzos del siglo XX con la de los Mil Días (50.000 muertos? 100.000?) poniéndonos de acuerdo en si tendríamos organización Federal o Centralista. No pasaron muchos años de tranquilidad, tal vez treinta o cuarenta, sin que volviéramos a las armas de manera violenta tras la definición de la izquierda o la derecha mientras en el fondo  palpitaba la pelea por la hegemonía del manejo burocrático y presupuestal (300.000 muertos).

Los camaradas de entonces resolvieron irse al monte a organizar mediante todas las formas de lucha una guerrilla –no una guerra-,  para crear “repúblicas independientes” mientras trataban de imponer un seudo-modelo económico marxista-leninista ya fracasado en Europa. 60 años después, 250.000 muertos y millones de víctimas les hicieron entender su fatal equivocación. Hoy, un Presidente débil, vanidoso y megalómano les mete la credencial de senadores entre el bolsillo y prácticamente les perdona impunemente sus horrendos crímenes amén de la multiplicación vergonzosa  de las áreas de narcotráfico que seguirán produciendo muertes y descrédito internacional por muchos años. Les quedaron faltando unas credenciales, dicen que no son para ellos si no para las “víctimas”. Las víctimas de quién? Se volverán al monte por eso?


Comentarios