Colombia y pos-pandemia
Más temprano que tarde los gobiernos nacionales y territoriales deben asumir la responsabilidad de repensar al país, para reencauzar la Nación una vez pase la pandemia del Covid-19. La primera, pero no la última, que nos ha confinado y obligado a tomar medidas típicas de un escenario apocalíptico sólo concebibles en las películas.
A propósito, hace poco, por un medio de comunicación argentino, nos enteramos que los holandeses están proponiendo políticas públicas ya asociadas a la época que llaman de pos-pandemia y proponen un modelo económico basado en el decrecimiento. No en el crecimiento, aunque tenemos la impresión que finalmente si estas políticas se aplican, la verdad lo que vendrá como resultado es un crecimiento económico aún más acelerado, lo cual, para Colombia sería muy beneficioso incluso en lo ambiental.
Por ahora, Holanda es el país que con más decisión ha tomado el desafío de reestructurar su economía a partir de lo que nos toca vivir, una vez superemos esta pandemia. Dicha sociedad ha acordado un manifiesto de 5 puntos para el cambio económico post crisis del Covid-19, que sucintamente proponemos adoptar con algunos cambios:
1) Economía enfocada en crecimiento del PIB. Basada en un sistema de estímulos y desestímulos. a) sectores que pueden crecer y debe haber inversión: agricultura alimentaria, energías limpias, educación, salud y tecnología de comunicaciones y b) sectores que deben disminuir petróleo, gas, minería, y publicidad.
2) Reforzar la redistribución estimulante: Una renta básica más universal, un sistema de redistribución pero con retribución; es decir apoyos condicionados: menos hijos, trabajo o estudio obligatorio, vacunación obligatoria, tributación proporcional pero universal con beneficios universales de salud y pensión.
3) Agricultura regenerativa. Producción y distribución más local, exigente en la conservación de la biodiversidad y sustentable, y asegurando la redistribución estimulante.
4) Reducción del consumo y viajes. Educación para el consumo racional y nacionalista. Preferir la producción local que la foránea. Más recorridos domésticos que internacionales, y menos viajes lujosos. Esto trae ahorros que aumentan capital de trabajo y menos préstamos.
5) Menos deuda. Debe educarse a la clase media, trabajadores y pequeños comerciantes, para endeudarse menos o no hacerlo. Por eso los sistemas financieros nacionales forzosamente deben cambiar. Ganancias sí, pero no así.
La pos-pandemia debe traer cambios. Como son forzosos debemos hacerlos beneficiosos para nosotros, el medio ambiente que verá disminuir las presiones antrópicas y la demografía, y el futuro de la humanidad.
