Colombia en la ONU
El presidente Juan Manuel Santos Calderón, luego de sostener en la noche anterior una cena con su homólogo de los Estados Unidos, Donald Trump, en la cual participaron los presidentes de Brasil, Michel Temer, Panamá Juan Carlos Varela y la Vicepresidenta de Argentina, Gabriela Michetti, donde abordaron la temática la crisis en que se encuentra sumido el pueblo venezolano , por la dictadura esquizofrénica de Nicolás Maduro, quien ha decidido perpetuarse en el poder, desconociendo la voluntad popular de este país. Aunque el primer mandatario de los colombianos reiteró su posición de mantener un proceso de transición democrática y pacífica, todos conocemos de la intencionalidad del líder norteamericano, que es la de tener la opción militar, como un medio para superar dicha problemática en el hermano país. Igualmente, desde hoy, el jefe de Estado participará por última vez en la Asamblea General de las Naciones Unidas. La lucha contra las drogas y la paz de Colombia serán los ejes de su intervención, así como los detalles de la segunda misión del organismo para verificar el Acuerdo con las Farc. Así lo han expresado algunos medios de comunicación quienes afirman que será la forma original de dejar una impronta en la ONU, sobre su actuar, que le ha permitido lograr un Acuerdo Renegociado de Paz, con el grupo subversivo más antiguo del continente americano.
Además, se han iniciado los diálogos en Quinto Ecuador con el ELN, y que, a partir del 1 de octubre, se iniciará un proceso de cese de hostilidades de manera mutua, durante 102 días. Ante la plenaria del organismo, volverá a expresar que después de medio siglo de conflicto armado, la guerra en Colombia ha terminado. Este evento será aprovechado por él mismo, para destacar su protagonismo y mejorar su imagen internacional, mientras al interior del país, se debate en la más profunda crisis institucional por los crecientes escándalos de corrupción, que han permeado las altas esferas del Estado. Además, la mala aplicación incoherente de los instrumentos de la política económica, tienen a esta nación sumida en una crisis económica, que ha generado un rechazo de su gestión, de más del 85% de los colombianos de acuerdo con los sondeos de opinión realizados por las empresas encuestadoras. Recientemente el gobierno norteamericano ha amenazado a nuestro país, con descertificarlo por el aumento que se ha presentado durante los tres últimos años, del número de hectáreas que se utilizan para el sembrado de cultivos ilícitos. Con ello, no se reconocen el esfuerzo institucional que ha venido realizando el país, para contrarrestar este flagelo que corroe a toda la sociedad mundial y especialmente la estadounidense que es la más consumidora de estupefacientes. No es justo, que no se reconozca este esfuerzo gubernamental que se ha realizado para contrarrestar este flagelo.
