Opinión/ Creado el: 2017-07-19 02:13 - Última actualización: 2017-07-19 06:44
Claudia y Mateo
No son un dúo musical, ni tampoco la pareja del momento, pero sí dos personajes de la vida pública Nacional y Local que además de tener similitudes a la hora de hacer política, han sido noticia por estos días.
Gozar de una imagen favorable ante la ciudadanía es algo sumamente extraño entre los políticos de nuestro país, y sin embargo tanto Mateo Trujillo como Claudia López la tienen.
Las razones saltan a la vista, han sabido canalizar toda esa indignación y molestia de la ciudadanía frente a la podredumbre cada vez más enquistada que se vive dentro de las Instituciones Estatales, implacables a la hora de los controles políticos, están en contacto permanente con la ciudadanía a través de las redes sociales para compartir con ellos la inconformidad frente al statu Quo.
Pero esto no es un panegírico, se aplaude que quieran marcar la diferencia dentro de sus respectivas Corporaciones, agrada ver como los políticos tradicionales les guardan un odio particular, queriendo decir esto, que están hurgando en la herida que es.
Sin embargo, no todo puede quedar en la indignación y en el discurso, porque eso sería como arar en el mar, o luchar contra un molino de viento, pasarían a la historia como uno de esos casos más de políticos independientes que surgieron con brío, pero se apagaron lentamente.
Sí, Claudia es impulsora de una Consulta anticorrupción, pero sin ningún apoyo significativo de sus copartidarios, y a la hora de hacer denuncias públicas, por no tener pruebas de lo dicho, la están denunciando por injuria y calumnia, lo que muy probablemente genere su retractación, precedente y papayazo ideal para los políticos corruptos expertos en el arte del Cinismo.
Mateo, que por lo general es el indignado y el crítico dentro del Concejo de Neiva, le salió competencia la semana pasada, el concejal Ovidio Serrato, quien en una intervención más parecida a una pataleta de niño chiquito, se quejaba de cómo Mateo se ufanaba de ser el único honesto dentro de la Corporación y como le dolía que cuestionara la integridad y pulcritud de su gran amigo el ex alcalde Pedro Hernán Suarez Trujillo.
De lo dicho por el Concejal Serrato, concuerdo en algo con él, Mateo no es el único honesto, y no puede luchar contra los “pensionados” del Concejo, él solo.
Mateo y Claudia, les falta confiar, o mejor, bajar un poco la guardia y de paso el Ego, no está mal que digan que el compromiso que tienen es con el pueblo, pero al fin y al cabo son políticos y deben hacer política, lo cual implica buscar la cohesión, la unión con personas que sin ser idénticos a ellos compartan elementos comunes. Para la presidencia Claudia se unió con Robledo y Fajardo para que de ellos saliera un candidato único, tiempo después Claudia ya estaba cuestionando el carácter independiente de Sergio Fajardo. Así no se puede.
En estos momentos no necesitamos personas que quieran ser héroes en solitario, sino líderes impulsores de nuevos líderes, sin importar partido ni ideología, que en cualquier espectro en que se encuentren siempre tengan un norte claro: La defensa de lo público.
