Chavita Acevedo
Me impactó una entrevista que le hice a Isabel “Chavita” Acevedo, en su apartamento en Neiva, la cual saldrá acompañada de bellas fotos en la edición No. 26 de la revista Nueva Imagen Colombiana. “Mi nombre es Isabel Acevedo Falla, nací en Colombia Huila, el 15 de septiembre de 1923”, nos dice al comenzar la charla. “Tengo 96 años, ya entré en 97”, apunta Chavita. Describe con detalles su noviazgo y posterior matrimonio con el odontólogo de la Universidad de Antioquia, José “Chepe” Restrepo Mora, oriundo de Angostura, quien llegó a Neiva a hacer el rural y se quedó toda la vida gracias a que se enamoró de Chavita, quien en el año 1943 era la secretaria del gobernador del Huila, Eugenio Ferro Falla. Recuerda el impacto que le causó a ella “el muchacho tan chusco” cuando lo vio por primera vez. Tiene grabadas en su mente las palabras que él le dijo cuando pudieron conversar: “Sabes qué? Me impactaste, me flechaste.” Y ella le respondió: “Tú también me flechaste”. Así empezó un amor que sigue vivo, aunque Chepe murió hace cuatro años.
Los casó en Neiva el sacerdote Jenaro Díaz Jordán, el 9 de diciembre de 1946. Tuvieron seis hijos: Francisco, Gustavo (fallecido en un accidente aéreo), Gabriel, Tulia, Nancy y Mauricio. Tulia es la suegra de Manuel Macías Arango, candidato a la gobernación del Huila por el Centro Democrático. Nancy es la viuda del exministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, padres del hoy Senador Rodrigo Lara Restrepo. Cuando le preguntamos a Chavita si le gusta que sus familiares hayan incursionado en la política, nos responde: “Desde que no les pase nada, maravilloso”. Cuando la mafia asesinó a su yerno Rodrigo, el 30 de abril de 1984, Chavita viajó a Suiza con su hija Nancy y los niños de ella: Rodrigo, Jorge Andrés y Pablo José. Posteriormente llegó Chepe Restrepo.
De Suiza salieron a Francia por causa de amenazas. Chavita vivió seis años en Europa donde residían Francisco, Gabriel, Nancy y Mauricio. Uno de sus mejores recuerdos fue conocer al Papa Juan Pablo II, gracias a que Gabriel trabajaba con una Fundación del Vaticano. Chavita se siente feliz en Neiva residiendo con Francisco y Gabriel. Mauricio vive en España y Nancy después de estar un tiempo en Colombia retornó a París.
