Cese de hostilidades
Con el anuncio presidencial de Juan Manuel Santos Calderón y de Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino máximo comandante del ELN, se inició hoy el cese de hostilidades donde se paralizan las acciones ofensivas entre las partes, creando las condiciones para brindarle un descanso y alivio humanitario, a la población afectada en las áreas donde hacen presencia este grupo subversivo narcoterrorista. Desde su creación, en 1964, este grupo armado nunca había concertado una tregua con el Estado. Este hecho político va hasta el próximo 9 de enero. Todas las zonas golpeadas por la violencia han empezado a celebrar esta medida acordada por el gobierno nacional y los voceros de esta guerrilla. Con ello, se busca que el ELN, debe dejar de secuestrar, reclutar menores, sembrar minas, ataques a la infraestructura y cesar toda ofensiva contra las Fuerzas Militares y la Fuerza Pública, durante este periodo. Una misión de la ONU desplegará observadores en los 33 municipios del país, que son los sujetos generadores de los mayores conflictos armados, que, junto con la iglesia, el gobierno y la fuerza pública, verificarán el cese de hostilidades acordado. Consideramos que será el principal insumo para que se vaya dando los primeros pasos para terminar definitivamente la irracional y demencial confrontación armada, que solo ha generado muerte, heridos, desolación y afectación a la infraestructura productiva del país, soportado en unos principios ideológicos desgastados y anacrónicos, que en nada han beneficiado el bienestar de los colombianos.
Es hora de dar un paso hacia adelante para lograr la verdadera reconciliación nacional que tanto necesitan los colombianos. No podemos seguir desgastándonos en estas teorías izquierdistas, que actualmente propugnan algunos candidatos presidenciales, que el mejor ideal que se debe institucionalizar en Colombia y que están difundiendo en sus propuestas presidenciales, es el de imponer el modelo económico de Venezuela. Desafortunadamente ataques de última hora a una patrulla donde murieron un teniente y dos patrulleros en el municipio de Miranda Cauca, a escasas 6 horas de iniciar este cese, deja mucho que pensar, si verdaderamente esta organización terrorista cumplirá dicho acuerdo. Igualmente, los 46 ataques al oleoducto Caño Limón Coveñas durante el presente año, afectando los ecosistemas aledaños al rio Catatumbo, dejan un sabor amargo sobre la credibilidad del mismo. Pero debemos seguir insistiendo para que este proceso se llegue a feliz término, a pesar de presentarse estos hechos de violencia. Las fuerzas armadas del país no deben bajar la guardia y deben estar preparadas para evitar cualquier alteración del orden público. Además, una vez terminada la fase de desmovilización y dejación de armas por parte de las Farc, que les permite integrarse a la civilidad colombiana y dada la polarización política en que se encuentra sumergida la institucionalidad del país, el ELN debe comprometerse a superar todas las diferencias para llegar a un cese definitivo de hostilidades.
