viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-11-07 12:46

Centro Regional para Atención y Reparación de las Victimas

Escrito por: Israel Silva Guarnizo
 | noviembre 07 de 2017

El conflicto armado colombiano que superó más de las cinco décadas y que por fin se terminó con la firma del Acuerdo con las Farc y que se encuentra en negociación  con el ELN, tiene como actores principales a las víctimas y no los victimarios. Esa ha sido la gran discusión y la disputa en todos los conflictos armados en el mundo porque casi siempre estos terminan invisibilizados y re victimizados por las propias acciones del Estado y de los victimarios.  El papel que cumplen las victimas una vez superado el conflicto armado en el aclimata miento de la paz, la convivencia  y la democracia es una tarea difícil pero necesaria. Alcanzar el equilibrio emocional, la superación de los traumas y efectos del hecho violento; así como la reincorporación al aparato productivo muchas veces destruido por los impactos de la guerra será posible en el corto, mediano  y mediano plazo si el conjunto de la sociedad contribuye de manera consciente a esa tarea. El movimiento de víctimas en Colombia organizados en sus distintas organizaciones jugó un papel destacado en las negociaciones con las FARC. Todas en general sin distingo del determinante del hecho tuvieron su protagonismo para levantar sus voces y exigir verdad, justicia, reparación y no repetición.

Alcanzar la verdad, justicia, reparación y la no repetición exige del compromiso de toda la sociedad para pasar la página de la violencia, se requiere reducir a la mas mínima expresión a los instigadores, los atizadores y los que insisten en saldar deudas pendientes en este conflicto, como si nos hubiera quedado faltando guerra para acabar este país. De ahí que el Estado  y los victimarios deben responder y comprometerse en dilucidar toda la verdad  para que sus familias logren tener tranquilidad y acepten el perdón de sus victimarios, así como la reparación y buscar que nunca vuelvan a suceder actos oprobiosos y atroces contra cualquier ser humano, indistintamente de su condición social, política o género.

En el Huila la administración Departamental construyó el Museo de Memoria Histórica del Huila y ahora la Alcaldía de Neiva inauguró conjuntamente con la Unidad de Victimas del Gobierno Nacional el Centro Regional de Atención y Reparación de las Victimas, espacios importantes y necesarios para que el Huila logre transformar el estigma de la guerra por el de la paz y la convivencia. Gobernador y Alcalde felicitarlos por estas dos iniciativas y obras al servicio de la víctimas. Urge colocar estas dos instituciones en las agendas públicas en la pedagogía de la paz. Las organizaciones de víctimas deben ser las promotoras para trasformar la mentalidad de las generaciones presentes infectadas por la guerra y las futuras gestadas en el postacuerdo.  

En el Huila: El Estado, los paramilitares y las Farc deben pedirle perdón a las víctimas y a la sociedad huilense por sus actos promovidos durante el conflicto. También en el proceso de la Justicia Especial para la Paz, aparecerán otros victimarios que deban hacer lo mismo para que el ajedrez quede completo.  

 


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