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Opinión/ Creado el: 2018-06-08 12:26 - Última actualización: 2018-06-08 04:12

Cavilando ando: Se acerca el mundial

Escrito por: Ernesto 
 Cabrera Tejada | junio 08 de 2018

Por Ernesto cabrera Tejada

Camino de “la varita” el barcito de mala muerte que nos fiaba hasta nunca pagar, pero que siempre nos perdonaba porque le éramos fieles en cada remeza que llegada de la casa. Era junio de 1990 y con él, el mundial de fútbol, el último escaño de estudiante para consagrar como cronistas en USA 94. Así se cumplió el sueño.

 

Un gigante morocho nos llevó al mundial. Le decían “Palomo” Habían pasado 28 años entonces y sólo teníamos la historia del 4 x 4 con Rusia, Lev Yasin “la araña negra” y el gol olímpico de Marcos Coll. Poca historia con grandes anhelos.

 

“El palomo” efectivo, poderoso y desmarcado, con un tranco inmenso, con dos changones en los pies listos a disparar. Inefable metedor de miedo con una cabeza de misil alborotada.

En un rincón a media luz, imponente lo vemos en un nuevo televisor “Sharp” lleva puesta una pantalla de colores horizontales, azul rojo y verde, vimos en directo cantar a Edoardo Bonano y Gianna Nannini la subliminal composición de Giorgio Moroder, Un’estate italiana (Un verano italiano) que tácitamente conduce a una traba de lo que usted quiera.

 

Esa vibración que desde niño sentí y perseguí en cada balón y en cada cancha, pasó al estadio y fui seguidor, me hice hincha del fútbol. El 94 con la tragedia que inmortalizó el 2 y el misterio de una bala fue más difícil que pasar el balón por entre las 22 piernas. Allí entendí que no solo en el fútbol no había lógica, en la vida de quienes le apuestan tampoco, disfruté sin entender aún que el fútbol no era vida ni era muerte, hoy sé que es mucho más serio que eso…

 

Pero la pasión que no se extingue jamás, sólo se mengua, me puso en Alemania en 2006 junto a Cesar Velandía Clark, un inefable periodista que aprendió que en un balón se esconde el amor del nene, el pereque del infante, la rebeldía del joven, la volada del adolecente, la pasión del hombre y ahora de muchas féminas que aprenden rápido y que soportan con entereza los girones que deja una gran victoria o una dolorosa derrota.

 

El mundo está aquí ahora, de nuevo es 2018 y del antiguo televisor de “la Varita” que cerró, sólo quedan recuerdos e historias siempre alrededor del futbol que es un fenómeno globalizado, con placeres de todo tipo si se quiere pero en esencia estética.


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