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Opinión/ Creado el: 2018-05-04 12:04 - Última actualización: 2018-05-04 12:05

Cavilando ando

Escrito por: Ernesto 
 Cabrera Tejada | mayo 04 de 2018

Por Ernesto Cabrera Tejada

 

Por estos tiempos el país deberá desnudar su alma, la crisis de los poderes pierde la Nación.  Actores de esos poderes han llegado a insospechadas jugadas que los muestra perdedores pero su soberbia les nula la verdad.

 

Hasta el presidente Santos ha jugado en sus gobiernos a un tipo de juego como el ajedrez, a ser el rey invencible,  poniendo todas sus piezas en el frente, (Torres, alfiles, caballos, dama y peones) hombres de su sequito por encumbrados que sean, son sacrificables. Un  sacrificio que el más humilde individuo de este país no estaría dispuesto a realizar, sería inmerecido. Santos no es el rey no sacrificó, premio.

 

Las Farc ahora partido político antes guerrilla ha jugado algo más que ajedrez, ha jugado al GO. El Go, es un milenario juego oriental en el que los contrincantes deben conquistar el mayor territorio posible colocando unas piedras blancas y negras sobre un tablero. Las posibilidades de juego son muchas, y dependen del carácter y la inteligencia del jugador, pero también sus mañas.

 

Poder jerárquico y poder territorial, juegos de intereses que olvidan una pieza y un área importante; “la voluntad popular”.  ¿El pueblo será el rey?,  No, por encima aún está, la Nación, que sí es el verdadero rey, ese al que también llamamos “patria” y cuyos sufrimientos padecemos con asombrosa mansedumbre.

 

Entonces Santos en su ajedrez si ha movido a los más sacrificables de sus peones, millones de colombianos  enfrentan los tormentos de la post violencia, con un dama (Justicia) herida, alfiles (Congreso) y caballos (Instituciones) a muerte por evitar la caída de los acuerdos “mate” Mientras las Farc en la estrategia del Go, se patraña obtener más tierras y beneficios sin volver lo que robó y sin ofrecer enmiendas a quienes se enlutaron por defender su propiedad, la de su patria.

 

 

Santos podrá recorrer las autopistas de Suiza y Alemania  jactándose de un no tan merecido Nobel mientras atrás deja una patria boba, timorata, atembada, con inciertos “Reyes” infieles escuderos “Alfiles - Caballos” y debilitadas fortalezas políticas “Torres”,  “Peones” que son los únicos que pudieran por su poder trasformar las reglas del juego, asimilarlos al Go, menos jerarquía y mayor productividad.

 


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