jueves, 09 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-12-29 01:34

Cavilando

Escrito por: Ernesto 
 Cabrera Tejada | diciembre 29 de 2017

Si la historia fuera recta, si sólo nos admitiera abrir los ojos a ras de la superficie, no cabría en el año que termina sino la frustración que nos agobia. Pero la historia va en dos caminos, uno recto en la superficie que es lo evidente, y otro por debajo que se escribe con tinta casi invisible, lo que esa evidencia nos enseña.

Es evidente cómo nos fue en 2018. Pero cabe preguntar, además, si aprendimos algo de ese cómo nos fue. No estamos muertos y eso bueno, aún vive la esperanza y eso es mejor.

Limitarnos a hacer en el último día del año el inventario de todo lo que nos salió mal sería pesado. Pero eso que nos salió mal, ¿dejó un aprendizaje? Si lo dejó, podremos desearnos con confianza un mejor 2018.

¿Hemos aprendido de los errores? la experiencia ha sido nuestra mejor escuela, lo que ahora sabemos después de un año frustrante no se aprende en los libros sino en la experiencia. Si alguien hubiera acertado siempre en sus decisiones, sería un vanidoso. Si alguien se negara a la evidencia del error, sería un ignorante, ya que la ignorancia no reside en la inteligencia sino en la voluntad; no consiste en no saber sino en negarse a aprender.

El hombre es, por definición, un ser "errante" que sólo descubre su camino después de explorar los desvíos del camino. Cuando no se acierta, el error es la antesala de la sabiduría. Los colombianos  no sabemos de pobreza y engaño por haberla estudiado sino por haberla aceptado.

A la vista de los errores que hemos cometido en las últimas décadas, ¿habrá algún pueblo más humano y más sabio que el nuestro? ¿Habrá una sociedad más engañada y corrupta que la que nos está imponiendo la dirigencia?

En la superficie, podría decirse que, una vez al descubierto las malas prácticas del gobierno Santos  y los casos de corrupción, "no pasó nada". Aquellos políticos y juristas, empresarios y asesores de gobierno a los que la opinión pública señaló como responsables siguen gozando de su encumbrada impunidad. Se salieron, aparentemente, con la suya.

Pero ¿hoy Colombia posterior al nefasto gobierno de Santos en post de la paz sigue siendo la misma Colombia? Vamos a renovar en este 2018, existen razones suficientes como corruptos haciendo fila.

Feliz año.


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