Cavilando
Entendí la libertad junto a mi hermano menor y un balón de fútbol de ocho cueros, comprendí también que jugar el mismo era cuestión de tener con quien, solo esto no funciona como casi nada.
La felicidad es la libertad aun cuando algunos replican como Svetlana Góluved periodista deportiva rusa y aprendiz de español que indica “la libertad es la madurez y con ella la angustia que acompaña a la necesidad de tomar decisiones que pueden salir bien o mal que pueden traer felicidad o infelicidad” razonable, pero éramos niños y todo o casi todo era gol, era felicidad.
Insistió ella, depende junto a quien te vayas formando, “incluida desde infante en una asociación deportiva de prensa que me correspondió, me cautivo y me educo” Terminamos por acordar que uno no funciona sólo.
En los años 80 haciendo pinitos de prensa, supe de la ACORD Colombia, la asociación Colombiana de cronistas deportivos, y del gran esfuerzo de sus dirigentes por sostenerla tras tres décadas. Hoy tengo la fortuna de hacer parte de esta asociación y de seguir en el aprendizaje y formación profesional, pero sin duda gracias al aporte de sus afiliados de los que se aprende algo cada día. Con abnegación y dignidad el mantener a plenitud la entidad, ha sido una tarea aquí en el Huila y es justo el reconocimiento que el departamento y la ciudad de Neiva van a recibir de la mano de ACORD Colombia; la celebración de un congreso deportivo que incluye la premiación del deportista del año 2017 en Neiva este 11,12 y 13 de diciembre. Los más destacados deportistas, la prensa deportiva nacional e internacional, la dirigencia unida en un evento académico, deportivo y social que el Huila se merece.
De la mano del señor gobernador del Huila, Carlos Julio González y el alcalde de la ciudad de Neiva, Rodrigo Lara; Carlos Julio Castellanos presidente ACORD nacional y Luis Pérez, presidente ACORD Huila junto a todos los socios de la agremiación deportiva en el Huila, ofrecen un evento sin precedentes.
La felicidad es poder compartir con otros los deseos y necesidades de ellos para que ellos compartan las mías, por ello junto a Svetlana, recuerdo que jugando al futbol con mi hermano éramos felices, jugábamos para cantar el gol, sin importar quien lo hiciera. Uno no funciona sólo.
