Cavilando
¿Qué es lo que más nos preocupa cómo ciudadanos? Acaso quisiéramos ignorar lo que deseamos saber, pero hacerse el distraído no salva a nadie.
Hemos puesto el más alto optimismo cuando de elegir a un dirigente se trata. Casi siempre ese optimismo se reduce a la infamia, el engaño o la ignorancia, de ellos, los elegidos dirigentes y de nosotros los electores. El aumento de la desgracia pareciera siempre el mismo resultado.
He creído que las instituciones, así hiedan deben asumirse con el debido respeto, debe sacarse la hediondez con buen criterio. Siguiendo al actual alcalde de Bucaramanga, resulta una delicia escucharlo, ahora menos grosero, (aun cuando defiende que “si debo sindicar a un mal parido lo hago”) pero más apropiado, más incitador a defender las instituciones que son de todos, léase bien, de todos.
Y es que para el ejemplo de hoy, el presidente Santos prometió hacer de Colombia el más educado de América Latina, falso. Creyó que con poner allí a cualquier persona con algo de reconocimiento sería suficiente, falso. Creemos que siempre debió ocupar esa cartera un educador, excelso conocedor, experimentado académico, llegado allí por sus méritos y no por las componendas políticas que aterrizan a un cualquiera allí. Grave.
El “punto decisivo” o el schwerpunkt (Citado por Karl von Clausewitz en su clásico tratado de guerra. Debe aparecerse ahora en estos momentos como lo evidencia un informe ofrecido por el rector de la universidad Surcolombiana, Dr. Pedro León Reyes Gaspar sobre su favorable gestión en medio del desafortunado timonazo del gobierno central.
La educación como centro gravitacional de una nación no puede seguir siendo un salto al vacío. Por ineficaz que parezca el sistema público, obliga a que cada institución universitaria busque su propio punto decisivo, schewerpunkt que le permita adelantar procesos de crecimiento.
Para el caso de la Surcolombiana pareciera haber encontrado su schewerpunkt en cabeza del actual rector y poner fin a múltiples embates para deslegitimar a quienes han ocupado el cargo con antelación. A El Dr. Reyes ese “punto decisivo” le ha permitido gestionar y lo más importante a mi modo, visionar en medio de la fatiga económica de las universidades públicas.
Las cifras de la USCO lucen interesantes y motivan a seguir análisis comparativos y acciones.
