Cavilando
Tomando café en la histórica Romana, -allí en la plazuela de ingreso al claustro de la Universidad del Rosario- con otros dos comunicadores, enfrascamos en algunas prácticas mediáticas y periodísticas desde “Fake News” información falsa, a menudo sensacional, diseminada bajo la apariencia de reportaje de noticias.
El primer comentario trató sobre los “falsos periodistas” y ello recabó sobre múltiples interpretaciones generadas a la profesión y manipulada a su antojo por individuos que la determinan como su oficio. Tan “libertina” está la profesión que un oficio deficientemente elaborado la representa y los medios hacen eco de ello cuando compran información barata, no pagan o embriagan con el informe del oficialismo.
Pero el encuentro en la Romana era para asistir al foro que realizaban y como una respuesta al “Fake News” los medios de comunicación más relevantes del país con sus directores exponen claros vicios del manejo noticioso influido casi siempre y que termina por desvirtuar la verdad de la noticia.
Los contenidos noticiosos que provocan información falsa y la pérdida de confianza social, ahora también alimentada por la democratización(cualquier persona puede decir cosas que pueden ser mentira”), de crear y distribuir información (redes) con vicios de inexactitud e irrelevancia, pero, también la innegable afectación por la falta de un profesional que investigue y se haga creíble, veraz y confiable, a su vez merecedor de un contrato laboral digno por su condición de informador con calidad y credibilidad para el medio.
La cómoda posición del director del Tiempo “Los medios estamos unidos porque estamos reivindicando lo que creemos que hacemos, y creemos que hacemos bien”, es bueno verla en detalle, con todos los actores de los medios regionales.
Otro concluyente impacto del foro sobre “Fake News” tiene que ver con los validadores de la información (Personalidades actuando con omnipotencia) y periodista que no verifica y autoriza, evadiendo el rigor de sometimiento que debe tener la información.
Volver a la Romana a tomar café y trascender el periodismo con más participación de medios del país, porque como decía el “Che”, Si no hay café para todos no hay café para nadie.
