Casos de inseguridad
Mientras avanza rampante el crecimiento exponencial de la Covid-19 en el territorio nacional, el accionar delincuencial de las organizaciones criminales no se detiene. La opinión pública observa a diario a través de los medios de comunicación el aumento de casos de atracos y, asesinatos en las zonas urbanas y rurales de los municipios en el país. Especialmente en Neiva, deambular por las calles se ha convertido en una zozobra por la presencia a plena luz del día de motociclistas que con su parrillero circulan libremente sin control, que están desbordando la capacidad de respuesta de las autoridades locales.
Estamos expuestos permanentemente, a ser sujetos de un hurto a mano armada. Cuando salimos a la calle o estamos en nuestros hogares, tenemos una permanente percepción de inseguridad, porque las familias neivanas sienten ese temor de ser atracadas por delincuentes, que sin escrúpulos atacan su integridad física y pueden verse sometidas al raponazo de sus pertenencias.
En algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido intranquilos, frente a la inseguridad de su hogar o a su integridad personal. Hoy en día todas las regiones se han vuelto inseguras, como resultado de la falta de oportunidades laborales y del incremento de las inequidades sociales y económicas que existen en el país.
Anteriormente Neiva, se caracterizaba por ser una ciudad tranquila, al igual que todos los municipios del departamento, pero con el transcurrir de los años, el crecimiento urbanístico ha generado una percepción de inseguridad, que corroe las sanas costumbres y los valores que se han venido perdiendo entre las comunidades.
Los delitos a que estamos expuestos los neivanos, son el atraco a mano armada que afectan su patrimonio económico y la distribución de sustancias sicoactivas, por parte de estos desadaptados sociales, que en muchas ocasiones son aprehendidos por la Fuerza Pública, pero que, a los tres días de su captura, están gozando de la libertad por los altos niveles de impunidad que existe en la justicia colombiana, provocando que vuelvan a delinquir libremente. En muchas ocasiones, las cárceles se encuentran saturadas de reclusos, obligando a los Fiscales a darles libertad domiciliaria.
Igualmente se debe fortalecer las labores de inteligencia de los organismos de seguridad, dotándoles de los mejores instrumentos tecnológicos. Recordemos que la criminalidad es un problema que afecta a todos los segmentos de la ciudadanía. Aunque las estadísticas demuestren que se están reduciendo los actos delictivos cometidos, frente a periodos anteriores, existe una percepción realista de la inseguridad que están viviendo los neivanos.
