Caos vial en el sur
Los huilenses seguimos afrontando otro viacrucis, por el deterioro de la vía al sur en el sector de Pericongo, que ha obligado a las autoridades a suspender la circulación de los vehículos, generando el peor caos vial, que se tenga en la historia del sur del departamento y del país. Hay que reconocer que esta medida impopular, había que tomarla para evitar futuras tragedias por la continua caída de rocas. La inestabilidad geológica de la zona y las altas pendientes que la caracterizan, la hacen más frágil y vulnerable para que se presenten derrumbes y remociones en masa. Ayer era impresionante el panorama que estaba presentando el sector transportador en este importante territorio, que ha contribuido a disminuir el ritmo de la dinámica productiva de los departamentos del Huila y de la región surcolombiana.
La trocha que cruza el Centro Poblado de Naranjal, se convirtió en el obligado paso de los vehículos livianos. Los demás medios de transporte pesado, está utilizando el corredor vial que une a Pitalito con Acevedo y la vía nacional que conduce a Florencia. Pero hay un factor desestabilizante y es la fragilidad de los terrenos por donde cruzan estas carreteras. Las intensas lluvias están generando un acelerado deterioro de éstas, por el alto tráfico que se está presentando. Las comunidades están bastante preocupadas, porque no se vislumbra una luz al final del túnel, para buscar una solución definitiva en el corto plazo, a esta grave problemática.
Centenares de camiones y tracto mulas se encuentran apostadas al lado de las vías, sin poder transitar. Este es el fiel reflejo de la negligencia administrativa provocada por el afán de contratar las obras de las vías 4G por parte del gobierno nacional y que actualmente se encuentran paralizadas por parte de la empresa concesionaria Aliadas, porque no poseen el músculo financiero para seguir con los trabajos en mención. No es justo que hace dos años, hayan venido altos funcionarios y nos hayan llenado de expectativas con la construcción de este importante corredor, que nos permitiría tener acceso a los mercados nacionales y a los países suramericanos.
Esta irresponsabilidad de lo que está pasando, van a generar cuantiosas demandas judiciales contra las personas que firmaron dicho contrato de concesión. Han llegado al Huila, algunos bufetes de abogados que están buscando que los comerciantes y demás comunidades afectadas, les otorguen los respectivos poderes para demandar a los funcionarios responsables del Alto Gobierno, a la Nación y a la empresa contratista por los daños y perjuicios que les están generando. Además, están pagando peaje y no se está retribuyendo en los beneficios, que se esperan en el estado de las vías, que inclusive a dos kilómetros delante de la caseta de cobro, ya empiezan a haber huecos estratégicos, para generar desenlaces fatales a los conductores que circulan por las mismas.
