miércoles, 08 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-10-16 01:32

Canonización de Monseñor Óscar Arnulfo Romero

Escrito por: Israel Silva Guarnizo
 | octubre 16 de 2018

El 14 de octubre, la Santa Sede canonizó a Monseñor Óscar Arnulfo Romero después de suplir todos los requisitos establecidos para ostentar tal condición. Este reconocimiento significa dignificar al líder religioso y a la propia Iglesia Católica salvadoreña que se puso al lado de la causa de los pobres y desposeídos de su país. Monseñor Romero se había vuelto incómodo para las fuerzas armadas y el régimen político de derecha que mantenía el poder y que por esa época combatía a sangre y fuego en los campos y ciudades al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Esta guerra sangrienta generó centenares de muertos, desplazados, pero que al final terminó en la negociación de paz.

El papel de la iglesia y en especial de Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue decisivo en la lucha por la defensa de los derechos humanos y el respeto a la población civil en el marco de la confrontación armada; su vehemencia y posición radical a esta causa le valió para que los asesinos no le perdonaran su convicción y compromiso. En plena homilía fue asesinado el 24 de marzo de 1980. Un día antes hizo una profunda reflexión que pienso aún tiene vigencia en América Latina: “Yo quisiera hacer un llamamiento, de manera especial, a los hombres del ejército. Y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de policía, de los cuarteles…Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice; ‘No matar’. Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre. En nombre de Dios pues, y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: Cese la represión”.

En Colombia muchos católicos han sido sacrificados por paramilitares en connivencia con el Estado  y por la guerrilla en una guerra que se terminó con uno de los grupos armados mediante un acuerdo. La santificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero será el momento propicio para recordar a  religiosos víctimas de este conflicto armado: los padres Tiberio Fernández, Daniel Hubert Gillard; y los obispos Isaías Duarte Cancino y Jesús Emilio Jaramillo, entre otros.

Monseñor Romero fue ejecutado por el ejército salvadoreño por orden del jefe político del partido de derecha ARENA, responsabilidades establecidas gracias a la Comisión de la Verdad. Esperamos que en Colombia esta comisión investigue la responsabilidad y autoría de los principales crímenes para que haya verdad, justicia, reparación y no repetición.

 


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