Café para la paz
A partir de hoy y hasta mañana, el municipio de Algeciras será el epicentro de la sexta Feria del Café para la Paz, donde los máximos exponentes del sector harán presencia y se darán a conocer el Top Ten del panel de captación. Después de padecer el duro conflicto armado con las Farc, que les tocó por más de cincuenta años, este territorio ha vuelto a renacer y a demostrarle al país, que es una localidad dinámica y emprendedora en el aprovechamiento de las riquezas naturales que posee. Siempre se ha considerado la despensa agrícola y ganadera del departamento y hoy quiere mostrarle a la región y al país, que están produciendo el mejor café. A través de este encuentro regional, se incentivará, promoverá y reconocerá el esfuerzo de los caficultores algecireños, para lo cual se van a generar diversos canales comercialización para estos dignos cultivadores del grano. De acuerdo con el Sistema de Información Socioeconómica del Departamento, el café ocupó el segundo renglón más importante después del arroz, con una producción de 154.853 toneladas durante la vigencia de 2016. El café sigue siendo vital para la economía y permite asegurar un mejor nivel de vida en el campo. Dentro de la estructura del comercio exterior del país, todavía sigue teniendo una preponderancia en las cifras de exportaciones. Así lo confirma el peso del grano en la producción agrícola, gracias al esfuerzo diario de más de 560 mil de familias dedicadas a su cultivo.
De acuerdo con sus organizadores, este certamen contará con espacios que favorecen el intercambio comercial, cultural, académico, experiencias y conocimiento entre los participantes del sector. Permitirá a clientes nacionales y mundiales conocer a Algeciras como un territorio de paz que promociona a un municipio, que se ha convertido en símbolo de progreso y desarrollo. Cada vez es más creciente la demanda mundial de este grano, la aparición dentro del contexto internacional de verdaderas corporaciones multinacionales que han aprovechado la penetración a los mercados internacionales, producto del mejoramiento de la calidad y de la producción orgánica del café, que se ha convertido en una verdadera mega tendencia del sector de clase mundial. Esta situación está siendo aprovechada por la caficultura huilense, quienes se han destacado en la producción limpia y que está siendo reconocida por las principales empresas multinacionales tostadoras, que se han encargado de la certificación de las fincas y que se han convertido en sus principales proveedores. Aunque han tenido una profunda crisis, por afrontar los problemas del cambio climático, la escasez de mano de obra, la inexistencia de una generación de relevo, la volatilidad del precio, éste será el escenario propicio para poder analizar el futuro de las próximas generaciones cafeteras, a través de la aplicación de las mejores estrategias que conduzcan a mejorar sus niveles de productividad y competitividad.
